Saladar de la Isla de Lobos

Saladar de las Lagunillas – Isla de Lobos

Saladar de lobos

En la pintoresca isla de Lobos, frente a las costas de Fuerteventura, se encuentra un fenómeno natural único y mágico: el saladar de Las Lagunillas y el saladar cercano al Faro de Martiño. Estas áreas húmedas costeras son conocidas como saladar, y su singularidad reside en ser ecosistemas donde la vida y la salinidad coexisten de manera armoniosa.

¿Qué es un Saladar?

Un saladar es una zona húmeda, ubicada en las proximidades del litoral, que se ve influenciada por el flujo de la marea. Cuando el agua del mar llega a estas zonas, queda retenida o se acumula por infiltración, formando pequeñas lagunas paralelas a la costa. Estas áreas están en constante contacto con la salinidad, lo que da lugar a un sustrato con una capa freática salina o directamente agua salada del mar. La textura limosa y la escasez de piedras son características comunes de estos terrenos, donde también es frecuente encontrar acumulaciones de yeso.

Saladar de las Lagunillas - Isla de Lobos
Saladar de las Lagunillas – Isla de Lobos

Una Reserva de Biodiversidad

Aunque los saladares no son aptos para la agricultura debido a su alta salinidad, representan hábitats singulares debido a su limitada distribución. Son lugares de gran relevancia ecológica porque albergan comunidades vegetales únicas, especialmente adaptadas a las condiciones extremas de salinidad. Estos encharcamientos temporales permiten el asentamiento de especies vegetales halófilas, que encuentran en los saladaros un refugio donde prosperar.

La Isla de Lobos: Hogar de la Biodiversidad Salina

La Isla de Lobos, una pequeña joya de la naturaleza en el Océano Atlántico, cuenta con dos saladaros especialmente notables: el saladar de Las Lagunillas y el saladar cercano al Faro de Martiño. Estas áreas son auténticos paraísos para la vida silvestre, y sus ecosistemas únicos albergan una diversidad biológica extraordinaria.

La Isla de Lobos cuenta con dos saldares especialmente importantes, por contener en ellas un variado ecosistema, estos son el saladar de Las Lagunillas, y el saladar que se encuentra cerca del Faro de Martiño.

En estos saladares podrás ver entre otras especies: El balancón, Siempreviva zig-zag, La Siempreviva de Lobos, la uva de marSiempreviva espinocha, el sapillo, el salado de marisma, el mato moro, Brusquilla y algunas especies del género Salsola, como la rama (salsola vermiculata).

Es un entorno adecuado que atraen a comunidades de aves marinas y limícolas, muchas de ellas migratorias, como la garceta común y el vuelvepiedras. Otras, nidifican al abrigo de estos matorrales, como el chorlitejo patinegro y el bisbita caminero, Cigüeñuela común.

1. Saladar de Las Lagunillas

El saladar de Las Lagunillas es un oasis natural donde la salinidad y la vida se entrelazan en una danza perfecta. Sus pequeñas lagunas y charcas son hogar de diversas especies de aves acuáticas, que encuentran refugio en sus aguas

2. Saladar cerca del Faro de Martiño

Saladar del Faro de Martiño

Otro enclave excepcional es el saladar cercano al Faro de Martiño. Aquí, el paisaje desértico se mezcla con la riqueza de la vida salina, formando un espectáculo natural asombroso. Las plantas halófilas tiñen de verde estas tierras salinas, mientras que diversas especies de insectos y pequeños mamíferos encuentran en este ambiente un hábitat propicio para su desarrollo.

Conservación y Valor Ecológico

Es fundamental comprender la importancia de proteger estos frágiles ecosistemas. La conservación de los saladares en la Isla de Lobos es esencial para preservar la diversidad biológica y promover el equilibrio ecológico en la región. Estos espacios únicos deben ser resguardados de posibles impactos negativos causados por el ser humano, como la urbanización o la contaminación.

Lobos un destino para los Amantes de la Naturaleza.

La Isla de Lobos y sus saladares son un destino imprescindible para los amantes de la naturaleza y la biodiversidad. Visitar estos enclaves es adentrarse en un mundo mágico y singular, donde la vida y la salinidad se entrelazan en una danza de belleza y armonía.

Caminar por los senderos que serpentean entre las lagunas salinas y observar la diversidad de aves y flora halófila que habita aquí es una experiencia enriquecedora y cautivadora.

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