La Sarcocornia perennis – Salado de marisma

Salado de marisma (Sarcocornia perennis)

La Sarcocornia perennis – Salado de marisma

La Sarcocornia perennis – Salado de marisma

La Sarcocornia perennis es una planta que tolera bien las aguas marinas con una alta concentración de sal, es decir, es una planta halófita. Esta planta en Fuerteventura se encuentra tanto en el Charco de Bristol (Corralejo) como en el Islote de Lobos, siendo esta última, la comunidad más importantes de la isla majorera.
Se localiza en la zona interior de las marismas o saldares de Fuerteventura, en áreas protegidas del oleaje directo y cuyos suelos están casi permanentemente bañados por agua de mar y sometidos a inundaciones aperiódicas.
El Salado de marisma es es un matorral cespitoso que cubre casi toda la zona donde está presente, se desarrolla en suelos salinos, tanto arenosos como arcillosos.

La Sarcocornia perennis – Salado de marisma

La Sarcocornia perennis – Salado de marisma

Es una hierba o arbusto que llega a tener una altura de hasta 70 cm. Es de la familia de las quenopodiáceas y actúa como sumidero de nutrientes entre la tierra y el mar, incorporardo nitratos, fosfatos  a los suelos en los que se desarrolla.
Esta planta de ramas erectas tiene los tallos suculentos, de color verde intenso. Las hojas se han reducido a una pequeña escama, que se encuentran opuestas, soldadas entre sí y al tallo.
Los tallos van acumulando las sales y cuando los extremos terminales se saturan de sales se ponen de una coloración rojiza.
Las flores son diminutas de coloraciones verdosas, dispuestas en inflorescencias terminales, laterales, opuestas y cilíndricas, y que se ubican en las articulaciones de los tallos. El fruto es un aquenio con una sóla semilla. Las semillas tienen la superficie cubierta de pelos cortos curvados en forma de gancho.
Esta especie se incluye en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias, como sensible a la alteración de su hábitat.

tiendaonline-002

Deja una respuesta

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Un comentario

  1. Pingback: El Charco de Bristol o saladar de Corralejo