Molino de Tefía

Molino de Tefía

A lo largo y ancho de toda la geografía majorera se levantan una buena cantidad de molinos, molinas, eras, e incluso alguna cilla, que reflejan el fructífero pasado cerealista que tuvo la isla, y que hizo que la Maxorata fuera conocida como “El Granero de Canarias”.

En el llano de La Laguna del municipio de Puerto del Rosario y a tan solo unos metros de La Colonia Agrícola Penitenciaria de Fuerteventura se alza, desde los años 30 del siglo XX, el molino de Tefía, uno de los molinos más singulares de la isla.

La llegada de los molinos a Fuerteventura

El aumento de la población tras la conquista castellana, y la posterior colonización de Fuerteventura, supuso un cambio radical en la forma de vida de sus habitantes. Se pasó de una vida nómada a sedentaria, y a un modelo de economía predominantemente agrícola de carácter cerealista. Esto llevó aparejado la implantación de nuevos sistemas de producción para elaborar el gofio y la harina. 

Primero llegaron los “molinos de sangre“, en los que la fuerza motriz que movía el molino era animal. Posteriormente se recurrió a las fuerzas de la naturaleza para llevar a cabo esta pesada labor, con lo que se consiguió aumentar considerablemente la producción de estos productos de primera necesidad.

Los molinos de viento, de planta circular y desarrollo troncocónico, fueron introducidos en Fuerteventura entre finales del siglo XVIII y comienzos del XIX. Su implantación se vio favorecida por la presencia de los vientos alisios, su fuente de energía. Por esta razón se construyeron en lugares abiertos a los vientos, especialmente en el norte y centro de la isla, donde forman parte del paisaje rural.

El Molino de Tefía 

Senderos Isleños – Los Molinos – RTVE

El Molino de Tefía es un molino de viento tradicional, construido de manera artesanal con piedra, barro y cal. Es de planta circular, desarrollo troncocónico y cuenta con 3 plantas de alzada.

La planta baja estaba destinada a almacén, la siguiente planta era donde estaba el mecanismo de molturación, mientras que en la tercera planta se encontraba el engranaje principal del molino. Para acceder de la planta baja a la siguiente se utiliza una escalera de mampostería construida en el exterior de la torre, mientras que para subir a la planta superior se utilizaba una escalera de madera colocada en el interior del molino. 

Coronando el molino de Tefía se encuentra una cubierta cónica de madera, bajo la que se sitúan la rueda dentada con su eje, el husillo y las aspas.

La orientación del rotor de aspas hacia los vientos dominantes se realizaba por medio de un eje o timón de madera, que se sitúa en el extremo opuesto del rotor de aspas y que posibilita el giro de 360º de la cubierta cónica.

La maquinaria de molturación del molino de Tefía estaba elaborada principalmente de madera, aunque también contaba con piezas de hierro, configurando un complejo engranaje, cuya función era multiplicar la fuerza del giro de las aspas y transmitirla a la piedra móvil, o moliente, y producir la molienda.

Las aspas, impulsadas por la fuerza del viento hacían girar una rueda dentada que, a su vez, movía un carrete circular llamado husillo. Éste enlazaba con la piedra moliente, a través de un eje metálico incrustado en una pieza rectangular de hierro, llamada lavija, adherida a la cara interna de esta muela. El eje transmitía el movimiento a la muela superior, haciéndola girar sobre la inferior, produciendo la trituración del grano.

El proceso de molienda se realizaba vertiendo el grano en la tolva, de aquí pasaba a la canaleja, que lo conducía hasta las muelas. La harina o gofio resultante caía al piso inferior, donde se recogía en sacas y costales.

Curiosidades del Molino de Tefía

Una de las peculiaridades del Molino de Tefía es que cuenta con 6 aspas, el único que queda en Fuerteventura con ese número de aspas. La cantidad de aspas que se colocaba a un molino es inversamente proporcional a la fuerza del viento que sople por la zona. Es decir que por los llanos de Tefía no hace tanto viento y por ello necesitaba más velas.

El molino estuvo pintado a franjas blancas y rojas porque así lo requería las medidas de seguridad del aeródromo de Tefía, para que pudiera ser visto tanto en las maniobras de aterrizaje y despegue. 

Ha sido restaurado en varias ocasiones. La Primera en 1988 gracias a la Escuela Taller de Tefía. La última restauración fue en 2018, cuando dos aspas del molino se rompieron debido a un fuerte temporal ocurrido en 2017

El Molino de Tefía está considerado como B.I.C ( Bien de Interés Cultural) desde 1994.

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