Ruta: Playa de Jarugo – Playa de los Molinos

Playa de Jarugo

La isla de Fuerteventura se erige como un destino donde la naturaleza se fusiona con la historia y ofrece un escenario cautivador para los amantes del senderismo. Con una topografía única de playas espectaculares y paisajes volcánicos, la isla te invita a que te sumerjas en alguna de sus rutas en cualquier época del año.

Rutas que, por otra parte, siempre desvelan la autenticidad de la isla, llevándote por caminos donde se mezclan la esencia de la cultura con la grandiosidad de la naturaleza majorera.

En esta ocasión, te invitamos a explorar una fascinante ruta de aproximadamente 4 kilómetros, que te llevará desde la hermosa Playa de Jarugo hasta el encantador enclave de los Molinos. 

A lo largo de este recorrido, descubrirás hitos etnográficos, culturales e históricos que pintan el rico tapiz de esta parte de Fuerteventura.

Comenzando en la Playa de Jarugo

Nuestro punto de partida es la idílica Playa de Jarugo, una joya escondida rodeada de pequeños acantilados. Con sus 250 metros de longitud y 40 metros de ancho de fina arena, esta playa del municipio de Puerto del Rosario ofrece un escenario perfecto para iniciar nuestra aventura. El sonido de las olas y la brisa marina nos acompañarán mientras emprendemos nuestro viaje hacia Los Molinos.

Desde la playa nos dirigiremos hacia el sur por una ancha pista de tierra. El primer hito a destacar y que nos encontramos nada más dejar atrás la playa de Jarugo es la histórica gambuesa. 

Amplía contenido: ¿Qué es una gambuesa?

Las gambuesas son estructuras ganaderas de forma circular, construidas con mampuestos y que pueden superar los 2 metros de altura. Están compuestas por un corral principal y otros más pequeños adyacentes.

Estas construcciones tienen sus raíces en la época y la cultura prehispánica. En la actualidad continúan cumpliendo la misma función para la que fueron creadas. En ellas se confinan cabras que han sido reunidas durante una apañada.

Las apañadas tienen objetivos diversos, como pueden ser la revisión del estado del ganado, la obtención de carne, el marcado de nuevos ejemplares, la castración de machos cabríos, el ahijado, la selección de ejemplares para rebaños domésticos y la venta de baifos, entre otros. Esta tradición se remonta a los primeros tiempos de la cultura majorera, siendo una práctica común entre los primitivos “majos”, término que se utiliza para referirse a los antiguos habitantes de Lanzarote y Fuerteventura antes de la llegada de los europeos.

Delante tenemos la vasta planicie de los Llanos de la Pedrera. Este tramo inicial nos permite apreciar la belleza natural de la costa y disfrutar de las impresionantes vistas que nos ofrece.

Punta del Salvaje.

Continuamos nuestro recorrido hacia la Punta del Salvaje, donde la costa norte se revela en todo su esplendor. Observamos con asombro a pescadores locales que, con largas cañas, exploran la bahía en busca de las mejores zonas de pesca. Sin embargo, las aguas bravas y el oleaje indican que esta zona no es apta para el baño.

De la Punta del Salvaje a los Opares

A medida que avanzamos, nos encontramos con tres salientes destacados: la Punta del Salvaje, Los Opares, y La Cresta. Estos lugares ofrecen balcones naturales con vistas privilegiadas hacia el suroeste de Fuerteventura. En días claros, incluso se puede vislumbrar el arco de Cofete, añadiendo un toque mágico a nuestro viaje.

La ruta nos conduce a través de los Llanos de la Pedrera y de los Opares, una llanura que guarda vestigios de asentamientos aborígenes. Aquí, los mahos encontraron pastos para sus cabras y suficiente agua para sus necesidades diarias. El paisaje, salpicado de restos históricos, nos sumerge en la rica historia de la isla.

Fin del trayecto: Los Molinos

Playa de los Molinos en marea baja
Playa de los Molinos en marea baja

Nos adentramos en la última etapa de nuestro viaje llegando al asentamiento pesquero de Los Molinos. Lo primero que podrás observar, además de las espectaculares vistas, son los hornos de cal, estructuras que forman parte del pasado industrial de Fuerteventura. 

Desde el Puertito de los Molinos embarcaron, antaño, toneladas de piedras de cal hacia otros puertos del archipiélago que impulsaron la economía de la isla.

Cueva de la playa de los Molinos
Cueva de la playa de los Molinos

Los Molinos es un pequeño caserío que parece detenido en el tiempo. Con sus casas artesanalmente construidas a orillas del Atlántico, este lugar evoca la vida tranquila y tradicional de Fuerteventura. A pesar de ser habitado por una pequeña comunidad, durante los fines de semana y épocas estivales, Los Molinos se transforma en un animado punto de encuentro para curiosos, turistas y residentes.

El restaurante Casa Pon marca el final de nuestra excursión de hoy. Hacemos un alto en el camino para retomar fuerzas. 

Desde aquí puedes seguir explorando los encantos de este pequeño rincón de la isla, descubriendo la Playa y las cuevas de Los Molinos, subiendo por el barranco de los Molinos o regresar a la Playa de Jarugo.

¿Qué fauna se puede avistar en el recorrido desde la Playa de Jarugo a Los Molinos?

 A pesar de la escasa altura y la limitada extensión de la costa, estos acantilados costeros albergan una variada y fascinante diversidad de vida silvestre. Entre las más destacadas figuran rapaces como el guirre, el halcón de Berbería y el cernícalo vulgar. Asimismo, las zonas rocosas son hogar común para la pardela cenicienta, la pardela macaronésica y la pardela chica.

En las llanuras circundantes, las aves esteparias, tales como las hubaras, gangas ortegas y alcaravanes, dominan el paisaje y disfrutan de su entorno de manera despreocupada. 

La riqueza de vida silvestre, sobre todo de avifauna, en esta zona de Fuerteventura supone un incentivo más para los aficionados a la ornitología,

¿Flora característica de la ruta Jarugo – Los Molinos?

La diversidad de flora que define la zona se revela a través de una serie de especies muy características de Fuerteventura. 
Entre ellas, destaca la imponente presencia de latabaiba amarga que son un distintivo de la vegetación local.
Las aulagas, con su apariencia rústica, sus hojas espinosas y su capacidad para prosperar en condiciones climáticas desafiantes, añaden un toque de tenacidad y resistencia a la riqueza botánica de Fuerteventura
El cosco y la barrilla son otras especies que pues ver. Cuentan con hojas suculentas de tonalidades rojas y verdes vibrantes. Comentar que estas plantas se denominan barrilleras y fueron recolectadas, antiguamente, para elaborar la sosa.

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