El andarríos chico: Un tesoro alado de la costa y los humedales

En el árido paisaje de Fuerteventura podemos encontrarnos con el andarríos chico. Este pequeño habitante de los humedales es un recordatorio vivo de la riqueza natural que se encuentra en esta isla, a pesar de su reputación de terreno árido y paisajes desérticos.

¿Cómo identificar al andarríos chico?

El andarríos chico es una pequeña y elegante ave que es posible observar en una amplia variedad de hábitats acuáticos. Cuenta con una longitud de aproximadamente 18 a 20 centímetros y un peso que ronda los 25 a 30 gramos. Su plumaje es discreto con una parte superior de tonos pardos moteados que le otorgan un camuflaje efectivo en los humedales. La parte inferior de su cuerpo es principalmente blanca, con tonalidades suaves que se difuminan hacia los flancos.

Presenta una cola de longitud notable, patas cortas con un matiz gris verdoso, un pico de tono marrón oscuro y ojos con iris marrón

Una de las características más notables del andarríos chico es su pico largo y delgado, adaptado perfectamente para buscar alimento en los suelos arenosos o fangosos. Este pico es una herramienta hábil para atrapar insectos, gusanos y pequeños crustáceos que constituyen la base de su dieta.

Adaptaciones al hábitat

El Andarríos Chico es un ave migratoria que se encuentra en una amplia variedad de hábitats acuáticos alrededor del mundo. Durante los meses de verano, se le puede encontrar en gran parte de Europa y Asia, desde las tundras del norte hasta las regiones mediterráneas del sur. Durante el invierno, migra hacia el sur, alcanzando África, el sur de Asia y algunas partes de Australia.

Prefiere hábitats ribereños, como ríos, arroyos, lagos, estuarios y zonas costeras, donde su plumaje discreto y su tamaño compacto ayudan a que se camufle hábilmente

Estos lugares proporcionan una abundancia de alimentos y refugio contra depredadores, convirtiéndolos en lugares ideales para la reproducción y alimentación del andarríos chico.

El nombre científico del andarríos chico es (Actitis hypoleucos) y deriva del griego aktites, que significa “costa”, y hupo y leukos, que se traducen como “bajo” y “blanco” respectivamente, haciendo referencia a los tonos claros de plumaje que caracterizan a esta especie. Este pájaro es una figura icónica de los humedales y del litoral, destacándose por su comportamiento activo y su distintiva apariencia.

Comportamiento y reproducción

El Andarríos Chico es un ave activa y ágil, con un vuelo rápido y directo. A menudo se le ve correteando por las orillas de ríos, playas y embalses, explorando cada rincón en busca de presas. Cuando se alimenta, agita rápidamente su pico en el suelo o el agua para perturbar a los insectos, atrapándolos con movimientos rápidos y precisos.

Durante la temporada de reproducción, que generalmente comienza en la primavera, el andarríos chico establece territorios en áreas cercanas al agua. Construyen sus nidos en el suelo, generalmente entre la vegetación densa o en grietas de rocas. Las hembras ponen de tres a cinco huevos, que incuban durante aproximadamente tres semanas. Una vez que nacen los polluelos, ambos padres participan en su alimentación y cuidado hasta que estén lo suficientemente desarrollados como para volar.

¿Dónde ver al andarríos chico en Fuerteventura?

Aunque no es un residente permanente en Fuerteventura, el andarríos chico es un visitante frecuente durante sus migraciones estacionales. Durante la primavera y el verano, se puede encontrar en las zonas costeras de buena parte de Fuerteventura y en especial en el barranco del Río Cabras, las presas de las Peñitas y de los Molinos, en el humedal de El Matorral (Morro Jable), en las salinas del Carmen y en la rosa de Catalina García. En esos enclaves establece territorios temporales para la reproducción. Durante los meses más cálidos, los humedales temporales y los charcos de agua son cruciales para su alimentación y reproducción.

Importancia ecológica del andarríos chico

El andarríos chico desempeña un papel importante en los ecosistemas de Fuerteventura al controlar las poblaciones de insectos y otros invertebrados, y al servir como indicador de la salud de los humedales locales. Sin embargo, la conservación de estos hábitats es fundamental para su supervivencia. Los humedales de la isla, aunque escasos, son vitales para muchas especies de aves migratorias y residentes, y son objeto de esfuerzos de conservación y restauración por parte de organizaciones locales y autoridades ambientales.

La urbanización, el desarrollo turístico y la extracción incontrolada de agua representan amenazas para la integridad de los humedales de la isla. Además, el cambio climático presenta riesgos adicionales, como la alteración de los patrones de lluvia y la elevación del nivel del mar, que podrían afectar la disponibilidad de hábitats adecuados para el andarríos chico y otras especies asociadas a los humedales.

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