Los últimos de Filipinas: Eustaquio Gopar

Los últimos de Filipinas
¿Quienes fueron los últimos de Filipinas?

Se conoce con el nombre de “los últimos de Filipinas” o “héroes de Baler”, a un grupo de españoles que lucharon y resistieron 337 días de asedio, en la pequeña iglesia de la localidad de Baler, situada en la costa este de la isla de Luzón (Filipinas).

A finales del siglo XIX Filipinas, conformada por miles de islas, era una colonia española. El hundimiento del barco norteamericano “Maine”, que estaba fondeado frente a las costas de la Habana, originó una guerra entre Estados Unidos y España. El armisticio entre las dos potencias (Estados Unidos y España) se firmó en agosto de 1898 y entró en vigor en abril del siguiente año. España renunció a su soberanía sobre Cuba, Puerto Rico y Filipinas.

Tres meses después del armisticio un grupo de españoles enviados a Baler seguía defendiendo su posición ajenos a que la contienda bélica había acabado.

Ni el aislamiento, ni el hambre, ni la sed, ni el fragor de los combates, ni  siquiera el número de enemigos consiguió que en el corazón de aquellos hombres se extinguiese el amor a su patria.

Esta épica ha sido llevada dos veces a la gran pantalla. La primera en los años 40 del pasado siglo por el director de cine Antonio Román. Y la segunda en el año 2016 en la cinta “1898: Los últimos de Filipinas” dirigida por Salvador Calvo.

La resistencia en Baler.

A principios de 1898 llegaron 55 soldados españoles a la isla de Luzón. Entre esos hombres había dos majoreros: Rafael Alonso Mederos y Eustaquio Gopar Hernández. Esto no es de extrañar, pues a pesar de que el canal de Suez se había inaugurado dos décadas antes, muchos barcos seguían pasando por Canarias para ir hacia Oriente, siendo nuestro archipiélago un punto estratégico en el reclutamiento de militares. 

A mediados de 1898 el gobierno español decidió sustituir los 400 hombres que tenía destinados en Baler, por un pequeño destacamento de 50 hombres.

Tras un breve periodo de tranquilidad, el 30 de junio de 1898, durante una patrulla rutinaria, los militares españoles cayeron en una emboscada de los insurgentes filipinos, comenzando así el asedio.

Los españoles, se refugiaron en la iglesia del pueblo por ser el edificio más sólido y defendible en caso de prolongarse la situación.

Iglesia de Baler

De los 55 hombres enviados a Baler solo 33 militares y dos clérigos franciscanos lograron sobrevivir los 337 días. La fuerza enemiga que se enfrentó a los españoles varía según las fuentes consultadas, pero oscila entre los 800 y 1.500 hombres, de los que 700 resultaron muertos o heridos.

El 2 de julio de 1899 los 35 supervivientes abandonaron finalmente Baler y partieron para Manila, donde llegaron el 8 de julio. Allí fueron recibidos con grandes honores. 

Se alojaron durante varias jornadas en el palacio de Santa Potenciana, antigua sede de la capitanía general. Durante dicha estancia se celebraron en honor a los heroicos soldados varias representaciones teatrales, visitaron el casino español, fueron fotografiados y se organizó una colecta que llegó a reunir 140 pesos para cada soldado.

¿Quién fue Eustaquio Gopar Hernández?

Eustaquio Gopar fue el único de los dos majoreros enviados a Baler que consiguió sobrevivir. El haber sido uno de los protagonistas de aquella legendaria gesta, le valió privilegios, reconocimientos y condecoraciones hasta su muerte en 1963.

El otro majorero que luchó en Baler fue Rafael Alonso Mederos, quien pereció el 8 de diciembre de 1898 de beri-beri en la iglesia sitiada. En el mismo templo fue enterrado, al igual que otros de sus compañeros.

Biografía de Eustaquio Gopar Hernández

Eustaquio Gopar Hernández nació el 2 de noviembre de 1876, en el seno de una familia humilde, dedicada a la ganadería caprina. Contaba en 1890 con 14 cabras.

A finales de 1897 se enroló en el ejército. Esta era una de las pocas formas, que tenía la población majorera, de salir y labrarse un futuro alejado de una desolada y paupérrima isla. 

Gopar fue destinado a Filipinas al Batallón Expedicionario de Cazadores nº 2. Embarcó hacia Filipinas donde llegó en febrero. Fue trasladado a Baler, y consiguió sobrevivir los 337 días de asedio.

Tras regresar a Canarias, ya reconocido como héroe, los homenajes se prolongaron durante unas semanas.

Como ejemplo dejamos este recorte de prensa del 25 de octubre de 1899. 

El sábado tendrá efecto en Las Palmas la anunciada velada literario-musical, en honor del héroe de Baler Eustaquio Gopar.

Nuestro colega EL Telégrafo de aquella ciudad, dice que en el escenario del teatro se colocarán dos hermosas coronas de flores naturales, figurando al centro de las mismas los nombres del soldado de Mogán y del de la Oliva, que murieron en Baler.

En otra nota de prensa se puede leer:

A 2.022 pesetas ascendió lo recaudado en taquilla en el concierto celebrado en Las Palmas en honor del soldado de Baler, Eustaquio Gopar.

Tras la Guerra de Filipinas, Eustaquio Gopar, comenzó a involucrarse en la vida política y social de la isla. Fue Juez de Paz, y Alcalde de Tuineje en dos ocasiones. Durante su mandato como alcalde se adquirió la primera bomba de agua con la que contó Tuineje.

Eustaquio Gopar – nº 23

Como el resto de compañeros, tratados como héroes de guerra, recibió una pensión mensual de 60 pesetas. Montó una pequeña venta, en la planta baja de su casa, que era atendida por sus sobrinas. Además de vender diversos productos de primera necesidad, la tienda era  delegación de Correos y centralita telefónica.

Tuvo el privilegio de tener uno de los primeros coches que llegaron a la isla, un Ford de color lila.

Con 68 años de edad y tras haber transcurrido 45 años desde que el majorero abandonara la iglesia de Baler pidió por carta al gobernador civil de Canarias, Francisco García Escámez, su reconocimiento como teniente honorario y poder así aumentar su pensión a 6.000 pesetas al año. Esta petición fue aceptada y de ella se beneficiaron también el resto de los soldados de Infantería que resistieron en la iglesia de Baler. 

Entre los reconocimientos y condecoraciones otorgadas a Eustaquio Gopar destacamos el título de “Hijo predilecto de Fuerteventura”, teniente honorario del Ejército desde julio de 1945 y Caballero de la Orden de Cisneros en 1960.

 El 25 de octubre de 1963 Eustaquio Gopar Hernández falleció a los 87 años de edad. Fue enterrado en el cementerio de Tuineje.

La Calle donde vivió el héroe majorero de Baler se colocó, en 1998 coincidiendo con el primer centenario del inicio del asedio a Baler, una placa conmemorativa del ilustre vecino.

I CENTENARIO DEL SITIO DE BALER

1898 – 1998 

AQUÍ VIVIÓ DON EUSTAQUIO GOPAR HERNÁNDEZ

ÚLTIMO DE FILIPINAS Y HÉROE DE BALER

“TENIENTE HONORÍFICO DEL EJERCITO,

CABALLERO DE LA ORDEN DE CISNEROS

ALCALDE DE ESTE MUNICIPIO ENTRE LOS AÑOS

1930-1933 Y 1955 – 1961,

E HIJO PREDILECTO DE FUERTEVENTURA

TUINEJE 25 SEPTIEMBRE 1998

 Asimismo, tanto la capital majorera como la localidad de Tuineje albergan sendas calles que recuerdan la figura de Eustaquio Gopar, uno de los últimos de Filipinas. 

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