Jacomar

Asentamiento  pesquero de Jacomar

Asentamiento pesquero de Jacomar

Asentamiento pesquero de Jacomar

 

El nombre de Jacomar se lo debemos al herreño Jacomar Verneis, uno de los hombres más temidos de la conquista de Canarias, que junto con Guillén Peraza de Las Casas, en los primeros años del siglo XVI sembraron el terror en algunas de las islas. Todas las toponimias que encontramos en Canarias con “Jacomar” se refieren a tierras que fueron dadas a Jacomar o a sus descendientes.

Guillén de Peraza y Jacomar fueron protagonistas de las batallas más cruentas de la isla de La Palma. En esta isla murieron ambos pesonajes, Guillén de Peraza a consecuencia de una pedrada que le dio una palmera durante la conocida batalla de Tahuya y, Jacomar a manos de Garehagua como venganza por la muerte de su hermana Arecida a la que Jacomar asesinó. El cuerpo de Jacomar sirvió de festín a los guirres, los hermanos de Arecida no permitieron que el cuerpo de un hombre tan miserable descansara en su tierra.

Los primeros documentos escritos haciendo referencia al nombre de Jacomar en Fuerteventura, son del 2 de marzo de 1600 y lo encontramos en los antiguos protocolos de la isla, haciendo  refererencia al hijo menor  de Luis Diepa y Felipa Anríquez, que quedó huerfano a los 13 años, y junto con su hermana Blasina de 14 años fueron tutelados por Francisco Negrín, quien aparte de tutor fue curador de sus bienes, unos terrenos llamandos los granadillos de Jacomar Diepa, situados cerca de el barranco de Tabaybe y a la asomada de Amachase, los granadillos de Jacomar Diepa eran lindantes con las propiedades de Diego Sánchez y de Catalina de Guevara.

La primera referencia cartográfica de Punta de Jacomar aparece en los planos manuscritos del ingeniero militar Andrés Amat de Tortosa (1779), con la siguiente referencia y dando la distancia de 25 leguas a la costa de Áfricana.

Pta de Jacomar 25 legs de Afca Pta Jurada o Vela Entallada.

Dicho plano se custodia en la Biblioteca Británica de Londres.
Posteriormente en 1786 aparece el topónimo Punta Jacomar en el primer mapa impreso en Canarias realizado por José Trinidad de Herrera

Las chozas de Jacomar constituyen un refugio pesquero muy antiguo que está enclavado dentro del término municipal de Antigua y, que se encuentra al abrigo del monumento natural de Los Cuchillos de Vigán. Es un lugar de difícil acceso, flanqueado por los barrancos del Valle de la Cueva y barranco de Jacomar, formados por el Volcán y el Malpaís de Jacomar.
La agricultura, la ganadería y la pesca han sido los usos frecuentes de la zona, donde existieron varios núcleos permanentes, tanto en el asentamiento del malpais de los toneles, como en el barranco y los tableros de Jacomar.

Asentamiento pesquero de Jacomar

Asentamiento pesquero de Jacomar

De esta manera se formó el refugio de pescadores de Jacomar, aquí se fondeaban los barcos al abrigo del mal tiempo y en las chozas era donde los pescadores guardaban sus aperos de pesca y habitaban durante la temporada de faena.

Hoy en día, Jacomar está constituido por unas pocas casas de piedra, con tejados rojizos, la mayoría reconstruidas hace poco tiempo por los descendientes de los antiguos pobladores de esta zona. Existen restos de casas con más de 200 años, que han resistido el flujo y reflujo de la marea, y las grandes olas de los temporales. Estas chozas fueron utilizadas, durante largas temporadas, para pescar, jarear y salar el pescado que después, en los pueblos, intercambiaban por otros alimentos para el sustento de toda la familia. En la zona se encuentran vestigios de las Salinas de Jacomar, que deben tener más de 150 años de antigüedad y cuya sal sirvió para la conservación del pescado.
El poblado tiene una pequeña ermita marinera dedicada a la Virgen del Carmen, a la que cada año sacan y pasean en barco por la ensenada.

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