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Tabaibal-Cardonal

Formación vegetal propia del piso basal canario (0-400 m), caracterizada por la dominancia de plantas suculentas de la familia de las euforbiáceas. Se compone principalmente de cardones (Euphorbia canariensis) y diversos tipos de tabaibas, formando un matorral abierto de aspecto subdesértico pero de altísimo valor biológico.


El Tabaibal-Cardonal: El «desierto vivo» de Canarias

Tabaibal-Cardonal

El tabaibal-cardonal es la formación vegetal más característica de las zonas costeras y de medianías bajas de las islas. Se desarrolla en un entorno de condiciones extremas: precipitaciones escasas (muchas veces inferiores a los 250 mm anuales), altas temperaturas y una fuerte influencia del salitre marino. Para sobrevivir, las especies que componen este ecosistema han evolucionado hacia la suculencia, transformando sus tallos en depósitos de agua y reduciendo sus hojas (o sustituyéndolas por espinas) para evitar la transpiración.

Los protagonistas del ecosistema

Este ecosistema recibe su nombre de las dos plantas que definen su fisonomía:

  1. El Cardón (Euphorbia canariensis): Es un endemismo canario con forma de candelabro que puede alcanzar varios metros de altura. Sus tallos son columnares y cuadrangulares, provistos de espinas. Es una planta protegida y el símbolo vegetal de la isla de Gran Canaria.
  2. Las Tabaibas: Existen varias especies que definen distintos tipos de matorral. La Tabaiba Dulce (Euphorbia balsamifera) es la más común en Fuerteventura y Lanzarote, de porte arbustivo y látex no irritante. La Tabaiba Amarga (Euphorbia regis-jubae) prefiere zonas con algo más de humedad y su látex es cáustico.

Importancia ecológica y etnográfica

Este ecosistema no es solo un conjunto de plantas espinosas. Es un refugio crítico para la fauna, especialmente para aves como el alcaraván o la curruca tomillera, y para una enorme variedad de invertebrados endémicos.

Históricamente, el tabaibal-cardonal fue aprovechado por los antiguos canarios y los colonos:

  • El látex de la tabaiba dulce se usaba para sellar barricas o incluso como una suerte de «chicle».
  • El látex de la tabaiba amarga y del cardón se utilizaba con fines medicinales externos o para «embarbascar» (aturdir a los peces en los charcos de la costa para capturarlos fácilmente).
  • La madera seca del cardón (el esqueleto interno) es muy ligera y se empleaba en la construcción de techumbres o pequeñas herramientas.

Enclaves destacados donde ver el Tabaibal-Cardonal

Aunque este ecosistema está presente en todas las islas (excepto en las zonas más húmedas del norte), alcanza su máxima expresión en las islas orientales y en el sur de las occidentales.

En Fuerteventura:

  • Malpaís de la Arena (La Oliva): Uno de los mejores lugares para observar cómo las tabaibas dulces colonizan el campo de lavas. Es un paisaje casi lunar salpicado de manchas verdes circulares.
  • Valle de Santa Inés y Macizo de Betancuria: En las laderas de estos montes se puede ver la transición hacia el tabaibal amargo, que aporta una tonalidad más verde y exuberante al paisaje árido.
  • Costa de Jandía: En las proximidades de la Punta de Jandía, el tabaibal dulce se adapta de forma enana debido al azote constante del viento salino, creando un paisaje de «plantas almohadilladas».

En el resto de Canarias:

  • Malpaís de Güímar (Tenerife): Un ejemplo espectacular de cardonal-tabaibal sobre coladas volcánicas recientes. Aquí los cardones alcanzan tamaños gigantescos, formando auténticas «esculturas» vegetales.
  • Reserva Natural Especial de Montaña Roja (El Médano, Tenerife): Un enclave ideal para ver la tabaiba dulce en un entorno de arenas y vientos extremos.
  • Acantilados de Los Gigantes (Tenerife): En las paredes verticales se asientan comunidades de tabaibas y cardones que parecen desafiar la gravedad.
  • Punta de la Rasca (Tenerife): Extenso tabaibal de gran pureza donde se aprecia perfectamente la estructura original de este ecosistema antes de la urbanización costera.
  • Norte de Gran Canaria (Gáldar): En los acantilados del norte persisten reductos de cardonales muy densos que contrastan con el azul del Atlántico.

Amenazas: Hoy en día, el tabaibal-cardonal es uno de los ecosistemas más amenazados de Canarias debido a que coincide con las zonas de mayor presión turística y urbanística. La protección de estos espacios es vital para mantener la biodiversidad única del piso basal canario.

La biodiversidad del Tabaibal-Cardonal: Un refugio de especialistas

Tabaiba
Tabaiba

Aunque a primera vista parezca un matorral monótono, el tabaibal-cardonal alberga una de las mayores tasas de endemicidad por metro cuadrado de Canarias. La estructura de las plantas suculentas (como el cardón) funciona como un «climatizador» natural: bajo su sombra, la temperatura puede ser hasta 5 grados inferior a la del exterior, y la humedad se retiene durante más tiempo, permitiendo que otras especies menos resistentes prosperen.

Flora Acompañante: Los escuderos del cardón

Junto a las tabaibas y cardones, crece un conjunto de plantas que completan este paisaje:

  • El Verode (Kleinia neriifolia): Es quizás la planta más curiosa del tabaibal. Tiene un tronco suculento que parece una pata de elefante y hojas que solo brotan en la época de lluvias, cayendo en verano para evitar la pérdida de agua (caducifolia estival).
  • El Cornical (Periploca laevigata): Un arbusto de ramas intrincadas y frutos en forma de cuernos que suele enredarse entre los cardones.
  • La Leña Buena (Neochamaelea pulverulenta): Un endemismo canario de hojas grisáceas muy resistente a la sequía.
  • Cactus y piteras (Invasoras): Lamentablemente, en muchos tabaibales es común ver especies introducidas de América como el Opuntia (tunera) o el Agave (pitera), que compiten por el espacio con la flora autóctona.

Fauna: Los dueños del calor

La fauna del tabaibal-cardonal es mayoritariamente nocturna o crepuscular para evitar las horas centrales del día, pero es sumamente activa:

  1. Reptiles (Los reyes del ecosistema):
    • Lagarto Atlántico (Gallotia atlantica): Especialmente abundante en Fuerteventura y Lanzarote. Se alimenta de los frutos de la tabaiba dulce.
    • Perenquén (Tarentola mauritanica/boettgeri): Fundamental para el control de insectos, vive en las oquedades de los muros de piedra y troncos secos.
  2. Aves Especialistas:
    • Alcaudón Real (Lanius meridionalis): Conocido como «el carnicero», suele empalar a sus presas (lagartos o insectos) en las espinas de los cardones o de las tuneras.
    • Curruca Tomillera: Un pequeño pájaro que nidifica entre el ramaje denso de las tabaibas para protegerse de los depredadores.
    • Cernícalo Primilla: Es común verlo cerniéndose sobre el tabaibal en busca de ratones o lagartos.
  3. Invertebrados (El motor invisible):
    • Esfinge de la Tabaiba (Hyles tithymali): Una oruga de colores espectaculares (negro, rojo y amarillo) que se alimenta exclusivamente de las hojas de la tabaiba. Su color advierte a los pájaros de que es tóxica, ya que asimila el látex de la planta.
    • Cigarrón palo: Insectos palo que se mimetizan perfectamente con las ramas secas de los arbustos.

Enclaves destacados para observar esta biodiversidad

El Paisaje protegido de Malpaís Grande El Paisaje protegido de Malpaís Grande se localiza en los municipios de Antigua y Tuineje en la Llanura Central de Fuerteventura, y forma parte de los conjuntos morfoeruptivos más recientes de la isla, junto con los volcanes de la Caldera de Gairía, Pájara, Jacomar, La Arena que conforma el Monumento Natrural del Malpaís de La Arena , y el Malpaís de Bayuyo e isla de Lobos. Posee una superficie de 3.245,3 hectáreas en este paisaje protegido están las entidades de poblacinales de Teguital y Casas de Teniscoquey y destaca por su singularidad, belleza e intenso color negro en un entorno de tonalidades blancas, ocres y amarillas. Limita en sus límites sur y sureste con el monumento natural de Los Cuchillos de Vigán, y al norte y noroeste con el Monumento Natural de la Caldera de Gairía y el Malpaís Chico La importancia del paisaje del Malpaís Grande radica en que son volcanes en los que se reconocen formas volcánicas directas como los conos, embudos de explosión,cráteres, hornitos, tubos volcánicos, en buen estado de conservación. Las emisiones de Caldera de Liria, Caldera de La Laguna, Calderita y Caldera de Arrabales dieron lugar a un extenso campo de lavas conocido como Malpaís Grande. Una parte de estas coladas de lava se canalizaron por el Barranco de Pozo Negro hasta llegar a la costa. El campo de lavas del Malpaís Grande y su entorno configuran un paisaje representativo de las llanuras de Fuerteventura, donde las coladas emitidas por la Caldera de Liria y Caldera de La Laguna ejemplifican un típico fenómeno de construcción de relieve. Ambos volcanes llegaron prácticamente intactos hasta nuestros días, pero corren el peligro de desaparecer por la extracción de picón que se realiza en ellos. Hay autores que basándose en datos estatigráficos, geológicos y geomorfológicos establecen una edad relativa para la los conos del Malpaís Grande inferior a los 26.000 años B.P. El conjunto eruptivo del Malpaís Grande muestra tres rumbos determinados, que coinciden a grandes rasgos con las principales direcciones tectónicas del archipiélago; es decir, NW-SE, la N-S y la NE-SW. Los materiales asociados a este malpaís son basaltos olivínicos, basaltos olivínico-augitícos y basaltos doleríticos. En el Malpaís Grande se distinguen tres tipos de edificios eruptivos: conos volcánicos, coneletes escoriáceos y hornitos, siendo los primeros los más numerosos. La forma de los edificios volcánicos que originaron el Malpaís Grande se ha visto afectada por la mano del hombre, por la apertura de pistas como ocurre en el caso de la Calderita, la extracción de áridos en la Caldera de Liria y el pastoreo en la Caldera de Arrabales. La vegetación en el Malpaís Grande es escasa y de hay pocos ejemplares, con la presencia de Coronilla viminalis, Asphaltium bituminosum y otras especies de los matorrales termomediterráneos pre-estepáricos. La fauna silvestres natural de este espacio protegido son , la aguililla ratonera o ratonero común (Buteo buteo insularum), el guirre o alimoche (Neophron percnopterus) se encuentran emplazados en las cercanías de los comederos artificiales de Malpaís Grande y Cerca Blanca, y otras aves de pequeño tamaño. Dentro del Paisaje Protegido del Malpaís Grande y, limitando al sur con el Monumento Natural de los Cuchillos de Vigán, se ubica el yacimiento arqueológico del Poblado de La Atalayita, un poblado aborigen constituido por un conjunto de edificaciones y recintos pastoriles prehispánicos construidos con piedra lávica, que fue declarado Bien de Interés Cultural por DECRETO 129/2007 de 24 de mayo. Protecciones: Declaración: este espacio forma parte del que fue declarado por la Ley 12/1987, de 19 de junio, de Declaración de Espacios Naturales de Canarias como Parque Natural de Pozo Negro y reclasificado por la Ley 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias como paisaje protegido. Otras protecciones: este espacio ha sido declarado como zona de especial protección para las aves (ZEPA) según lo que establece la Directiva 79/409/CEE relativa a la Conservación de la Aves Silvestres. Con la Ley 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias se establece un sector de las coladas de los malpaíses como área de sensibilidad ecológica. Fuentes principales; Patrimonio Geomorfológico de los volcanes basálticos monogénicos de la Caldera de Gairía-Malpaís Chico y el Malpaís Grande en la isla de Fuerteventura (Canarias, España) Francisco Javier Dóniz-Páez
El Paisaje protegido de Malpaís Grande


Para apreciar la riqueza completa (flora y fauna) de este ecosistema, los mejores puntos son:

En Fuerteventura:

  • Malpaís Grande y Chico (Antigua/Tuineje): Es un campo de lava inmenso donde, si se camina con silencio, es fácil ver la interacción entre el alcaudón y los lagartos. La densidad de verodes aquí es notable tras el invierno.
  • Laderas de los Cuchillos de Vigán: Un paisaje virgen donde el cardonal se mezcla con especies rupícolas (de roca) y donde se pueden avistar guirres (el alimoche canario) sobrevolando el ecosistema en busca de carroña.
  • Barranco de las Peñitas: Aunque hay más agua, en sus vertientes altas el tabaibal convive con una fauna entomológica (insectos) única en la isla.

En el resto de Canarias:

  • Reserva Natural de los Marteles (Gran Canaria): En sus cotas bajas, los cardonales son tan densos que forman auténticas selvas de espinas, ideales para observar la esfinge de la tabaiba.
  • Tabaibal del Porís de Abona (Tenerife): Un lugar excelente para ver la Uva de Mar conviviendo con la tabaiba dulce en un suelo mixto de arena y piedra volcánica.
  • Parque Rural de Anaga (Tenerife): En las zonas de costa como Antequera, se encuentran los tabaibales más antiguos y mejor conservados, con una variedad de insectos polinizadores que no se ve en otras zonas.
  • El Hierro (Zona de La Restinga): El tabaibal-cardonal se desarrolla sobre lavas muy recientes, mostrando un ejemplo perfecto de colonización primaria donde los reptiles son los protagonistas absolutos.

Curiosidad biológica: Muchas de las aves de este ecosistema en Fuerteventura, como la Hubara Canaria, aunque prefieren zonas más llanas y esteparias, utilizan los bordes de los tabaibales para refugiarse del sol y buscar alimento entre los frutos de las plantas sucul

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