gabro
El gabro es una roca oscura formada por el enfriamiento lento del magma bajo tierra. Es la versión profunda del basalto; al solidificarse sin prisa en el interior de la corteza, sus minerales crean cristales grandes y brillantes visibles fácilmente.
1. Génesis y Cristalización: La Serie de Bowen

A diferencia de las rocas volcánicas, el gabro se forma a través de un proceso de enfriamiento lento en cámaras magmáticas o intrusiones profundas. En la Serie de Reacción de Bowen, el gabro se sitúa en la sección de alta temperatura; sus componentes minerales, como el olivino y las plagioclasas ricas en calcio (anortita-bitownita), son los primeros en solidificar a partir de un magma máfico.
Este proceso de cristalización fraccionada permite que los minerales ferromagnesianos se agrupen, otorgando a la roca su característica densidad y color oscuro. Su contenido en sílice (SiO2) se mantiene en un rango estricto entre el 45% y el 52%, lo que la clasifica técnicamente como una roca básica.
2. Clasificación Petrológica y Variedades
Es fundamental distinguir el gabro de otras rocas relacionadas pero mineralógicamente distintas. Mientras que el gabro «sensu stricto» dominado por clinopiroxeno (augita), existen variaciones según la evolución del magma:
- Gabro Olivínico: Cuando el olivino es un componente modal significativo.
- Norita: Si el piroxeno predominante es ortopiroxeno (hiperstena).
- Diferenciación con la Anortosita: Aunque a menudo se asocian en complejos ígneos, la anortosita no es un tipo de gabro, sino una roca leucocrática compuesta por más de un 90% de plagioclasa. El gabro, por definición, debe contener una cantidad sustancial de minerales oscuros (mafismos).
- Series Magmáticas: Los gabros pueden pertenecer a la serie toleítica (comunes en dorsales oceánicas) o a la serie alcalina (frecuentes en contextos de intraplaca como las Islas Canarias), diferenciándose por su contenido en elementos alcalinos y la presencia de minerales específicos como la nefelina en variantes muy alcalinas.
3. El Gabro en el Complejo Basal de Fuerteventura
En el Macizo de Betancuria, el afloramiento de gabros no debe entenderse como simples «bloques» aislados, sino como unidades que formaron parte de la estructura profunda del edificio volcánico primigenio.
- Afloramiento por Erosión: La presencia de estas rocas plutónicas en la superficie es el resultado del desmantelamiento de varios kilómetros de series volcánicas superpuestas.
- Relación con los Diques: Los gabros de Betancuria aparecen frecuentemente seccionados por enjambres de diques basálticos, lo que demuestra que estas masas ya sólidas sirvieron de conducto y soporte para posteriores pulsos de magma que alimentaron erupciones superficiales.
- Texturas de Cúmulo: En zonas como Ajuy o el Barranco de las Peñitas, se pueden observar texturas que sugieren que los cristales se depositaron por gravedad en el fondo de la cámara magmática antes de la solidificación total.
4. Propiedades y Aplicaciones Industriales
En el ámbito técnico y comercial, el gabro es apreciado por su compacidad, aunque sus propiedades deben definirse con cautela:
- Densidad y Porosidad: Al ser una roca plutónica, carece de las vesículas (burbujas de gas) propias del basalto. Su densidad se sitúa habitualmente entre 2.8 y 3.1 g/cm3.
- Resistencia Química: En comparación con el mármol (carbonato cálcico), el gabro muestra una resistencia muy superior al ataque de ácidos débiles domésticos. No obstante, no es totalmente inmune; con el tiempo, los minerales ferromagnesianos pueden sufrir procesos de oxidación y alteración química si se exponen a agentes agresivos constantes.
- Uso como «Granito Negro»: En el sector de la piedra ornamental, se comercializa bajo este nombre por su capacidad de recibir un pulido intenso y su dureza. Sin embargo, desde el punto de vista geológico, es incorrecto denominarlo granito, ya que este último es una roca ácida, rica en cuarzo y feldespato potásico, elementos casi inexistentes en el gabro.