Jean de Béthencourt
Jean de Béthencourt (1362–1425) fue un noble y explorador normando que dio inicio a la conquista europea de las Islas Canarias a principios del siglo XV. Aunque actuaba bajo su propia iniciativa, lo hizo bajo el vasallaje de la Corona de Castilla (bajo el reinado de Enrique III), lo que marcó el destino histórico del archipiélago como parte de España.

En Fuerteventura, Béthencourt es una figura central. No solo es el conquistador de la isla, sino el fundador de su primera capital, que lleva su nombre: Betancuria. Su legado es una mezcla de estrategia militar, diplomacia con los aborígenes (majos) y la introducción de estructuras feudales europeas en un paisaje volcánico que le resultó fascinante y productivo.
Su papel en Fuerteventura
Béthencourt llegó a Fuerteventura en 1402 junto a su socio Gadifer de La Salle, tras haber tomado Lanzarote. En la isla majorera, su estrategia fue distinta:
- La Fundación de Betancuria (1404): Eligió un valle interior, rodeado de montañas, para proteger la villa de los ataques de piratas berberiscos. Fue el primer asentamiento europeo estable en las islas y sede del primer obispado de Canarias.
- La Rendición de los Reyes Majos: Béthencourt logró la capitulación de los dos reyes locales, Guize y Ayose, quienes se bautizaron y aceptaron el dominio normando. Este momento es clave en la historia de la isla y hoy se conmemora con las dos grandes estatuas de bronce en el mirador de Guise y Ayose.
- Introducción de cultivos: Fue quien trajo las primeras semillas de cereales europeos y fomentó la plantación en las gavias, aprovechando el conocimiento de los locales sobre el terreno.
El legado geográfico y patrimonial
- El Macizo de Betancuria: Como hemos visto al hablar de los diques volcánicos y el complejo basal, esta zona es la más antigua de la isla. Béthencourt, sin saberlo, fundó su capital sobre las raíces geológicas de Fuerteventura, un lugar donde el agua (el bien más preciado) era más abundante gracias a las escorrentías de las montañas.
- Iglesia de Santa María de Betancuria: Mandó a construir el templo original, que aunque fue destruido por piratas y reconstruido después, sigue siendo el centro del conjunto histórico de la villa.
- Le Canarien: Es el nombre de la crónica que narra sus viajes y la conquista. En este libro se describen por primera vez los paisajes de malpaís, las dunas y la vida de los majos antes de la asimilación europea.
De Normandía a las Canarias
Béthencourt provenía de una familia dedicada a la producción de orchilla (un musgo-liquen usado para teñir telas de púrpura). Al descubrir que las Islas Canarias eran ricas en este recurso, vio una oportunidad de negocio inmensa. Este fue uno de los motores económicos que financió su expedición y la colonización inicial de la isla.
Curiosidad: El apellido «Betancor»
¿Te has fijado en cuántos canarios tienen el apellido Betancor o Bethencourt? Es el legado directo del explorador y de los colonos que trajo consigo. Aunque él regresó a Normandía y murió allí, su apellido se ramificó por todo el archipiélago y América, convirtiéndose en un sello de identidad canaria.
l conflicto con Gadifer de La Salle
No todo fue gloria en la expedición de Béthencourt. La conquista de Fuerteventura estuvo marcada por la fuerte rivalidad con su socio, Gadifer de La Salle. Mientras Béthencourt regresaba a la península para conseguir el título de «Rey de las Canarias» ante el rey de Castilla, Gadifer se quedaba en las islas haciendo el trabajo duro de exploración. Al volver Béthencourt con el título oficial, la relación se rompió: Gadifer, sintiéndose traicionado y relegado a un segundo plano, abandonó la empresa. Esta ruptura cambió el rumbo de la gestión de la isla, dejando a Béthencourt como el único señor feudal del territorio.
La economía de la Orchilla y el comercio normando
El interés de Béthencourt por Fuerteventura no era solo estratégico, sino puramente comercial. Como barón de Grainville-la-Teinturière, conocía el valor de los tintes. Al llegar a los acantilados de la isla, descubrió grandes cantidades de:
- Orchilla: Un liquen que crece en los riscos de los diques volcánicos y zonas expuestas al mar. De él se extraía un tinte púrpura muy valioso en la industria textil europea.
- Esclavitud y comercio: Lamentablemente, la economía inicial también se basó en la captura de aborígenes para venderlos en los mercados europeos, una práctica que Béthencourt reguló para consolidar su control sobre la población local que decidió someterse.
Las estatuas de Guise y Ayose
Si visitas hoy el mirador que da entrada al valle de Betancuria, verás dos esculturas gigantescas de bronce. Representan a los reyes aborígenes que Béthencourt derrotó: Guise (rey de Maxorata, al norte) y Ayose (rey de Jandía, al sur). Según las crónicas, tras ser derrotados, fueron bautizados con los nombres de Luis y Alfonso, marcando el fin de la era de los majos y el inicio de la era colonial bajo el mando del normando.