Sigue la evolución de los incendios a tiempo real — Ver mapa en directo
Saltar al contenido

Señores de Fuerteventura y Lanzarote

Título nobiliario y de posesión que ostentaron las familias sucesoras de los conquistadores normandos. Durante gran parte de la historia colonial, ambas islas compartieron los mismos dueños (especialmente los Peraza y los Herrera), unificando su administración y destino económico.


Los Señores de Fuerteventura y Lanzarote: El eje del poder oriental

Señores de Fuerteventura y Lanzarote

La historia de los Señores de Fuerteventura y Lanzarote es una crónica de herencias, matrimonios estratégicos, pleitos con la Corona y un control casi absoluto sobre la vida de los isleños. A diferencia de las islas occidentales, el modelo señorial en el eje oriental creó una estructura social muy rígida donde una sola familia era dueña de la tierra, el agua y la justicia.

La transición de Normandos a Castellanos

El título nace con Jean de Bethencourt, quien tras conquistar Lanzarote (1402) y Fuerteventura (1405) se proclamó «Señor de las Islas de Canaria». Sin embargo, al ser un vasallo del Rey de Castilla, el título siempre estuvo bajo la tutela de la península. Tras la marcha de Bethencourt, su sobrino Maciot de Bethencourt vendió y cedió estos derechos de forma confusa a varios postores, incluyendo a nobles portugueses y castellanos.

Finalmente, el control se consolidó en la figura de Fernán Peraza «el Viejo», un noble sevillano que unificó los derechos de conquista. Su hija, Inés Peraza, es considerada la última gran «Señora de Canarias», ya que bajo su mandato (y el de su marido Diego García de Herrera) la familia poseía las siete islas.

La división de las islas

Un momento crucial para la historia de los Señores ocurrió en 1477. La Corona de Castilla, deseosa de controlar directamente la conquista de las islas más ricas y pobladas, obligó a Inés Peraza y Diego de Herrera a renunciar a sus derechos sobre Gran Canaria, Tenerife y La Palma a cambio de una compensación económica y la ratificación definitiva de su dominio sobre las «Islas Menores».

A partir de ahí, el título de Señores de Fuerteventura y Lanzarote quedó blindado. La familia Herrera-Peraza se convirtió en la dinastía dominante. Con el tiempo, a través de matrimonios y sucesiones, el señorío derivó en títulos más pomposos:

  • El Marquesado de Lanzarote: Otorgado en 1584 a Agustín de Herrera y Rojas.
  • El Condado de Fuerteventura: Aunque el término «Señor» se mantuvo legalmente, la influencia de los Arias de Saavedra (descendientes de los Herrera) marcó la etapa final del régimen.

El impacto en la población: El Fuero de las Islas

Los Señores dictaban las normas de convivencia a través de «fueros» o reglamentos. Controlaban quién podía entrar o salir de las islas, quién podía pescar y, lo más importante, el reparto de las tierras de cultivo. Esto generó un sentimiento de agravio en los habitantes de Fuerteventura y Lanzarote, quienes se veían en desventaja frente a los campesinos de las islas de Realengo, que pagaban menos impuestos y tenían más libertades.

Enclaves y huellas de los Señores

El legado de estos personajes no solo está en los archivos, sino en la piedra y el urbanismo de ambas islas:

En Fuerteventura:

  • Iglesia de Santa María de Betancuria: En su interior se conservan escudos heráldicos de los Saavedra y los Herrera, y era el lugar donde los señores exhibían su estatus durante las festividades religiosas.

En Lanzarote:

  • Castillo de Santa Bárbara (Teguise): Situado sobre el volcán de Guanapay, fue la fortaleza defensiva de los Señores de Lanzarote frente a los ataques piráticos. Desde allí se vigilaba toda la isla, que era, literalmente, su propiedad privada.
  • Palacio Spínola (Teguise): Antigua residencia nobiliaria que representa la opulencia de las familias vinculadas al poder señorial en la antigua capital de Lanzarote.
  • San Marcial del Rubicón (Papagayo): El sitio arqueológico de la primera ciudad y catedral de Canarias. Fue aquí donde los primeros señores (Bethencourt y Gadifer) establecieron su base de operaciones para la conquista de ambas islas.

En el ámbito regional:

  • Archivo Histórico Provincial: Conserva los «Pleitos de los Señores», una fuente inagotable de información sobre cómo estos nobles gestionaban sus posesiones y cómo los majoreros y conejeros (habitantes de Lanzarote) luchaban legalmente contra ellos.

La figura de los Señores de Fuerteventura y Lanzarote explica por qué estas dos islas han caminado de la mano históricamente, compartiendo desde el dialecto y las costumbres hasta una estructura agraria basada en la lucha contra el latifundismo señorial.

Saltar al contenido principal
🗺️
Favs
Exportar:
📖 Términos recomendados
Exportar:
Los términos del glosario aparecen en azul con un icono (i). Tócalos para ver su definición. Cada día descubres 3 términos nuevos.
🗺️
Favs
Exportar:
📖 Términos recomendados
Exportar:
Los términos del glosario aparecen en azul con un icono (i). Tócalos para ver su definición. Cada día descubres 3 términos nuevos.
👉 Ver todos los términos