arroba
Unidad de medida tradicional de masa y volumen que, aunque hoy se asocia universalmente al símbolo informático, tiene una raíz histórica profunda en el comercio de Canarias y Fuerteventura. Su nombre proviene del árabe ar-rub («la cuarta parte»), ya que una arroba equivale a la cuarta parte de un quintal.
Valor y Equivalencias

En el sistema tradicional español, la arroba no tenía un valor uniforme, pero en Canarias se estandarizó siguiendo los patrones castellanos:
- Masa: Equivale aproximadamente a 11,5 kilogramos. Era la medida estándar para pesar productos agrícolas secos.
- Líquidos: Se utilizaba para medir el volumen de vino o aceite, equivaliendo a unos 12,5 litros (aunque este valor podía oscilar según la densidad del producto).
La Arroba en la Economía de Fuerteventura
Debido al aislamiento y a la economía de subsistencia de la isla hasta bien entrado el siglo XX, la arroba fue la unidad de referencia en las transacciones locales:
- El Comercio del Queso: La producción de queso majorero se medía habitualmente en arrobas para su exportación a otras islas o a la península. Los grandes terratenientes o los comerciantes de los puertos (como los de Puerto de Cabras) cerraban tratos basados en el peso por arrobas.
- La Producción de Grano: En los años de buena cosecha, el trigo y la cebada recolectados en las gavias se pesaban en arrobas antes de ser almacenados en los graneros o llevados a los molinos.
- La Cochinilla: Durante el siglo XIX, el auge de la exportación de este insecto para tintes convirtió a la arroba en la unidad de medida del éxito económico de muchas familias de la isla.
Instrumentos de Medida
Para pesar en arrobas, en las zonas rurales de Fuerteventura se utilizaba la romana, una balanza de brazos desiguales que permitía gran precisión en lugares donde no existían básculas fijas.
Curiosidad: Del Almacén al Teclado
Es fascinante observar cómo un término tan ligado a la tierra y al peso de los sacos de grano en Fuerteventura ha sobrevivido en la era digital. El símbolo @ era la abreviatura que utilizaban los mercaderes españoles e italianos en sus cuadernos de bitácora para representar la arroba. Al ser una unidad de medida tan común en los intercambios, se incluyó en las máquinas de escribir americanas y, posteriormente, Ray Tomlinson la eligió para separar el nombre del usuario de la ubicación en el correo electrónico.