La calima en Fuerteventura

La calima es un fenómeno meteorológico que consiste en una gran cantidad de partículas de arena y polvo en suspensión en la atmósfera. Estas partículas provienen principalmente del Sahara y se transportan hacia otras regiones a través del viento. La calima se caracteriza por una reducción de la visibilidad y un aumento de la concentración de partículas en el aire.

Para que hablemos de episodios de calima la visibilidad debe ser inferior a los 10 kilómetros y la humedad relativa encontrarse por debajo del 80%. Si está por encima de esos parámetros se la puede llamar “neblina seca”. Suele tener un tinte azulado sobre fondo oscuro, y amarillo o anaranjado sobre fondo claro. El color es uno de los carácteres que diferencia a la calima de la neblina grisácea. Este fenómeno adquiere su mayor intensidad en días calurosos. Hay que tener en cuenta, además, que el sol no disipa la calima como sí lo hace en el caso de la niebla o la neblina.

Fuerteventura, por su cercanía al continente africano, es una de las islas del archipiélago Canario más afectadas por la calima. 

La calima tiene un impacto significativo en la salud humana, ya que las partículas en suspensión irritan ojos, nariz y garganta. Su inhalación puede causar problemas respiratorios, como asma, bronquitis y rinitis, en personas con enfermedades respiratorias preexistentes. Además, estas partículas pueden dañar los ojos, causando conjuntivitis y otros problemas oculares. La calima también aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, ya que las partículas en el aire incrementan la concentración de partículas nocivas en el cuerpo.

Cuando hay calima la calidad del aire y la salud ambiental se reducen drásticamente. 

La calima, también, impacta directamente en la economía de las zonas turísticas como Fuerteventura. Durante los períodos de calima, la visibilidad se reduce disuadiendo a los turistas de visitar enclaves de la isla. Esto afecta negativamente a la economía local.

Además, la calima incide negativamente en la conectividad aérea ya que las partículas en suspensión obstaculizan la visibilidad.

Aunque la calima es un fenómeno natural, su frecuencia e intensidad es mayor en los últimos años debido a la actividad humana. La deforestación y la desertificación en el Sahara, junto a la erosión del suelo, han aumentado la cantidad de partículas en suspensión en la atmósfera. Además, la emisión de gases de efecto invernadero ha contribuido a un cambio climático que ha alterado los patrones de viento y ha intensificado la calima en algunas regiones.

En Fuerteventura, la calima se produce con mayor frecuencia en los meses de invierno y primavera. Este fenómeno está asociado al movimiento del Anticiclón de las Azores hacia el Suroeste del continente europeo provocando que sus isobaras lleguen al archipiélago después de recorrer parte del continente africano.

La duración de los episodios de calima es muy variable y puede ir desde unos pocos días hasta varias semanas. Además de perjudicar la salud de las personas con problemas respiratorios puede ser dañina para la vegetación y los cultivos. De hecho, la reducción del manto vegetal repercutió, antaño, de manera puntual y directa en el número de cabezas de ganado que la isla pudo sustentar.

¿Cuál es el origen de la palabra calima?

La palabra calima es relativamente nueva. Hasta hace poco a este fenómeno meteorológico se le llamaba Calina.

Calina proviene del latín calígine cuyo significado es: “oscuridad o cendal blanquecino que ensombrece la claridad solar”.

¿Cuáles son los beneficios de la calima?

A pesar de los efectos negativos que la calima tiene sobre la salud humana y en el medio ambiente, también existen algunos aspectos positivos para los campos majoreros.

Lo primero que hay que comentar es que el polvo sahariano que está presente en la calima no procede de las extensas dunas de arena desérticas sino que, estas partículas se han creado de forma esporádica por las lluvias torrenciales en las cuencas endorréicas del territorio africano, y por la fricción de esos materiales con el suelo acumulándose hasta que el viento los ha transportado. 

Estas partículas están compuestas por cuarzo, arcilla, carbonato cálcico, feldespatos, óxidos de hierro, fosfato, óxido de titanio y, a veces, sal procedente de lagos interiores africanos. Todos esos componentes acaban nutriendo el suelo. Son un estupendo fertilizante para las plantas. 

Cuando la deposición se hace sobre el mar las partículas que transporta la calima sirven de alimento a las microalgas. Las microalgas absorben grandes cantidades de CO2 mitigando los gases de efecto invernadero.

Se han llegado a medir cantidades próximas a los dos kilos de polvo rojo por metro cuadrado al año. Con las lluvias, esta fértil tierra se deposita en los valles y de allí se extrae, para acondicionar terrenos volcánicos para la agricultura, terrenos que, de otro modo, serían improductivos.

Los aspectos positivos de la calima los podemos resumir en:

  • Enriquecimiento del suelo: La acumulación de partículas de polvo y arena en el suelo lo enriquece con minerales y nutrientes, lo que mejora la fertilidad del suelo y aumenta la producción de cultivos.
  • Regulación de la temperatura: La capa de polvo y arena en el suelo ayuda a regular su temperatura y protege las raíces de los cultivos de las temperaturas extremas.
  • Mejora de la retención de agua: La capa de polvo y arena en el suelo mejora la retención de agua, lo que es especialmente útil en zonas desérticas con una escasa disponibilidad de agua.
  • Protección de los cultivos: La calima puede proteger los cultivos de los rayos UV 

¿Sabías que la calima llega hasta el Amazonas?

Así es, el polvo en suspensión proveniente del Sahara es capaz de viajar miles de kilómetros gracias a los vientos del Este y llegar hasta los bosques amazónicos. La gran selva americana recibe anualmente millones de toneladas de compuestos procedentes del desierto del Sáhara. Este aporte, según algunos estudios, es uno de los motivos por los cuales existe el Amazonas tal y como lo conocemos.

Es importante tener en cuenta que, aunque estos aspectos pueden ser positivos en algunas situaciones, también es importante tomar medidas para mitigar los efectos negativos de la calima en la salud humana y el medio ambiente. Una de las medidas más efectivas es limitar las actividades humanas que contribuyen a la generación de polvo y arena, como la deforestación, la agricultura intensiva y la construcción de carreteras y aeropuertos en zonas desérticas. También es importante implementar prácticas agrícolas sostenibles, como el uso de técnicas de conservación del suelo y la rotación de cultivos.

Otra medida que puede ayudar a reducir la calima es la reforestación de zonas desérticas. Esto no solo ayuda a reducir la generación de polvo y arena, sino que también contribuye a la conservación de la biodiversidad y a la mitigación del cambio climático. Además, es importante promover la educación y conciencia sobre la calima y sus efectos.

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