Bomba volcánica
Es un fragmento de lava líquida o semilíquida que sale expulsado por el aire durante una erupción. Al volar, se enfría y toma formas redondeadas, de huso o de «corteza de pan» antes de impactar contra el suelo, conservando a menudo un interior poroso y un exterior endurecido.
La Bomba Volcánica: El proyectil del volcán

Si el picón es la lluvia fina de piedra, la bomba volcánica es el artillería pesada. Se forman cuando el volcán lanza «pegotes» de magma a gran velocidad. Al no estar todavía sólidas cuando despegan, el aire las moldea mientras caen, como si fueran arcilla. Son piezas únicas porque congelan en el tiempo el movimiento del fuego en pleno vuelo.
1. Formas moldeadas por el viento
Dependiendo de qué tan líquida esté la lava y de cómo gire en el aire, la bomba tendrá un aspecto distinto al caer:
- Fusiformes (o de huso): Son alargadas y con los extremos retorcidos porque iban girando como una peonza mientras volaban.
- En corteza de pan: Tienen la superficie llena de grietas. Esto pasa porque la parte de fuera se enfrió rápido en el aire, pero los gases de dentro seguían empujando para salir, agrietando la «piel» de la piedra.
- Esféricas: Parecen auténticas balas de cañón de piedra, formadas por lava muy fluida que tomó forma redonda por la tensión superficial.
2. Un peligro en las cercanías del cráter
A diferencia de la ceniza, que puede viajar kilómetros, las bombas suelen caer cerca del centro emisor por su gran peso. Son las responsables de que las zonas cercanas a los volcanes activos sean tan peligrosas durante una erupción. Al impactar, muchas se rompen dejando ver un interior lleno de burbujas de gas (vesículas), pero otras quedan enteras, enterrándose parcialmente en el manto de piroclastos.
3. Joyas geológicas
Para los científicos, las bombas son como un análisis de sangre del volcán. Al enfriarse tan rápido, conservan la composición química exacta del magma y, a veces, traen sorpresas en su interior: cristales de color verde oliva (olivinos) o incluso trozos de rocas mucho más antiguas que la lava arrastró desde las profundidades de la tierra.
Lugares donde ver bombas volcánicas espectaculares:
- Montaña Colorada (Lanzarote): Aquí descansa una de las bombas volcánicas más famosas y fotografiadas de Canarias. Es un bloque inmenso, de varios metros, que fue escupido durante las erupciones de Timanfaya y que destaca por su forma perfecta y su tamaño descomunal.
- Parque Natural de Cumbre Vieja (La Palma): En las zonas cercanas al nuevo volcán de Tajogaite, el terreno ha quedado sembrado de bombas frescas. Se pueden observar ejemplares con formas aerodinámicas que parecen esculpidas a propósito.+1
- Malpaís de la Arena (Fuerteventura): Alrededor de este volcán en La Oliva, se encuentran bombas que han quedado al descubierto tras siglos de erosión, muchas de ellas con el característico color rojizo de la oxidación.
- Volcán de la Araña (Fuerteventura): En sus laderas es fácil encontrar fragmentos de bombas fusiformes que cuentan cómo fue la dinámica de las fuentes de lava en este rincón de la isla.
- Caldera de Bandama (Gran Canaria): En el descenso al interior de la caldera, se pueden ver bombas volcánicas incrustadas en las paredes, atrapadas entre las capas de ceniza de explosiones pasadas.
- Las Cañadas del Teide (Tenerife): En los campos de lava cercanos a Montaña Blanca, aparecen bombas de obsidiana y otros materiales más viscosos que muestran fracturas vítreas impresionantes.