El Charrán patinegro

El Charrán patinegro

Charrán patinegro (Sterna sandvicensis)

Charrán patinegro (Sterna sandvicensis)

 

El charrán patinegro es una de las aves que pueblan las costas de Fuerteventura. Los charranes son aves fácilmente identificable, tanto por su esbelta figura como por su modo de zambullirse en el mar, se lanza en picado sobre sus presas desde grandes alturas  llegando en ocasiones a los 10 – 15 metros.

El charrán patinegro es de la orden de las caradriformes, perteneciente a la familia de los láridos.
El charrán patinegro tiene un cuerpo delgado que mide 41 cm de largo, sus alas son estrechas y puntiagudas cuya envergadura es de 94 cm, y su cola es ahorquillada. Posee un pico fino y largo, de punta amarilla, con el que saetea pequeños peces, que pesca tanto cerca de la costa como en alta mar, no sobrepasando normalmante los límites de la plataforma continental. También forman parte de su dieta los gusanos y los moluscos marinos.

Su plumaje es blanco, gris y negro, la cabeza es negra con las plumas en la nuca prolongadas,  a modo de pequeño moño, que se eriza cuando está excitado. Sus patas negruzcas presentan entre sus dedos, la membrana interdigital típica de las aves marinas.

La época de nidificación de esta ave es entre los meses de abril y mayo, es un ave sociable, que para anidar  se reúne en colonias muy numerosas. El charán nidifica sobre el suelo, haciendo un hoyo en la arena o construyendo su exiguo nido en una oquedad entre las piedras.
La hembra pone uno o dos huevos, que son de color crema con manchas pardo-negruscas. Los huevos son incubados durante 22-26 días por ambos progenitores.
Los pollos con algo menos de un mes se agrupan en colonias, como si fueran una guardería, siendo estos vigilados por algunos de los adultos de la colonia. Comienzan sus primieros vuelos pasado el mes de vida, hasta que entre los meses de julio y septiembre ya están preparados para grandes viajes.

El Charrán patinegro en Fuerteventura es un ave de paso regular, migrante y no nidificante, aunque se puede ver durante todos los meses del año, cerca de los puertos, muelles y dársenas, así como en las salinas, dunas en playas arenosas y marismas.

Los ejemplares invernantes comienzan a llegar en noviembre, tratándose del charrán más abundante en las aguas del archipiélago. La mayor parte de los avistamientos se producen, no obstante, durante el paso primaveral (marzo y abril). En verano su presencia en el archipiélago es escasa, observándose sobre todo individuos inmaduros. El paso otoñal tiene lugar entre agosto y septiembre.

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