reales de vellón
El término reales de vellón nos traslada directamente a la economía histórica de Canarias y Fuerteventura entre los siglos XVI y XIX. No era solo una moneda, sino la unidad de medida que determinaba el valor del sudor de los majoreros en sus transacciones comerciales.
1. ¿Qué era el «Vellón»?
Originalmente, el vellón era una aleación de plata y cobre. Con el tiempo, el contenido de plata fue disminuyendo hasta que la moneda pasó a ser prácticamente de cobre.
En el contexto de Fuerteventura, el real de vellón era la moneda «de a pie», la que se usaba para pagar el grano, el queso o el jornal de un trabajador, a diferencia de los reales de plata o los escudos de oro, que quedaban para las grandes fortunas o el comercio exterior.
2. Su importancia en los Acuerdos del Cabildo
Si consultamos los archivos históricos de la isla, veremos que casi todas las multas, impuestos y precios se fijaban en reales de vellón:
- Control de Precios: El Cabildo de Fuerteventura dictaba acuerdos para evitar la inflación. Por ejemplo, podía fijar que una fanega de trigo no superara los 20 reales de vellón durante una sequía.
- Multas Ganaderas: Si las cabras de un pastor entraban en una gavia ajena, el acuerdo solía dictar una multa de unos pocos reales de vellón por cada animal «infractor».
- El Diezmo: Muchos de los pagos obligatorios a la Iglesia o a los Coroneles se calculaban en esta moneda.
3. La moneda en una economía de trueque
Es importante entender que en Fuerteventura la moneda física escaseaba. La mayoría de los majoreros vivían en una economía de trueque:
- El valor de los productos se calculaba en reales de vellón, pero el pago se hacía en especie.
- Por ejemplo: «Te compro esta cabra por 40 reales de vellón, pero te los pago con tres fanegas de cebada». La moneda servía como patrón de valor aunque no pasara de mano en mano.
4. Equivalencias curiosas
Para que te hagas una idea del valor en la época (siglo XVIII):
- 1 Real de Plata valía mucho más que 1 Real de Vellón (la proporción variaba según la época, pero solía ser casi el doble).
- Un jornalero podía ganar entre 2 y 4 reales de vellón por un día durísimo de trabajo en las gavias.
- Una gallina podía costar 2 reales de vellón, mientras que un camello (el activo más valioso) podía valer cientos.
5. El fin del Real de Vellón
Esta moneda desapareció a mediados del siglo XIX, cuando España decimalizó su sistema monetario y adoptó primero el escudo y finalmente la peseta en 1868. Sin embargo, en el habla popular de los mayores en Canarias, la palabra «real» sobrevivió durante décadas para referirse a cantidades pequeñas de dinero (los famosos «dos reales»).
Dato Histórico: En Fuerteventura, los Coroneles de La Oliva amasaron grandes fortunas en reales de vellón gracias al control del comercio de la barrilla y el trigo, lo que les permitió construir la imponente «Casa de los Coroneles».