Maravedí
El maravedí es una de las unidades monetarias más fascinantes de la historia de España. Su nombre proviene del árabe al-murabiti, en referencia a los almorávides, la dinastía que dominó el norte de África y Al-Andalus entre los siglos XI y XII.
A lo largo de los siglos, el maravedí pasó de ser una moneda de oro de gran valor a convertirse en una pequeña moneda de cobre, terminando sus días como una unidad de cuenta para calcular impuestos y deudas.
Evolución: Del Oro al Cobre

La historia del maravedí es la historia de la economía española. Su valor fue cayendo a medida que el imperio necesitaba financiar guerras y exploraciones:
- Maravedí de Oro (Siglos XII-XIII): Introducido por los reinos cristianos (especialmente Alfonso VIII de Castilla) a imitación de los dinares almorávides. Era una moneda de gran prestigio en toda Europa.
- Maravedí de Plata: Con el tiempo, el oro fue escaseando y se empezó a acuñar en plata, bajando su valor relativo.
- Moneda de Vellón (Cobre): En la época de los Reyes Católicos y los Austrias, el maravedí se convirtió en una moneda de cobre para las transacciones cotidianas del pueblo (comprar pan, pagar servicios pequeños).
El Maravedí en Fuerteventura y Canarias
Tras la conquista de las islas en el siglo XV, el maravedí fue la moneda oficial que conectó la economía canaria con la Corona de Castilla.
- El costo de la vida: En las actas de los antiguos Cabildos de Fuerteventura, se registraban los precios de los productos básicos en maravedís. Por ejemplo, el precio de una fanega de trigo o de un queso majorero se regulaba para evitar la especulación durante las épocas de sequía.
- Tributos y Quintos: Los ganaderos y agricultores de la Maxorata debían pagar parte de sus beneficios en maravedís a los Señores de la isla (los señores territoriales de Fuerteventura).
- Escasez de moneda: En las Canarias orientales, debido al aislamiento, a menudo no había suficientes maravedís físicos. Esto obligaba a los habitantes a recurrir al trueque (cambiar granos por cabras) o a usar el maravedí solo como «precio de referencia» en los contratos escritos.
Expresiones que han sobrevivido
El maravedí desapareció oficialmente con la reforma monetaria de 1848 (sustituido por el real y luego por la peseta), pero dejó huella en el idioma:
«No vale un maravedí»: Se utiliza para decir que algo no tiene valor o es de muy mala calidad, recordando la época final de la moneda cuando era de cobre y valía muy poco.
Tabla de equivalencias (Época de los Reyes Católicos)
Para que te hagas una idea de cómo se organizaba el dinero cuando se fundaron los primeros asentamientos en Canarias:
| Moneda | Equivalencia en Maravedís |
| Excelente (Oro) | 375 maravedís |
| Real (Plata) | 34 maravedís |
| Blanca (Cobre) | 0,5 maravedís (medio maravedí) |
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Curiosidad en Fuerteventura
En lugares como Betancuria, la antigua capital, los documentos históricos muestran que las multas por dejar que el ganado dañara los cultivos ajenos se pagaban en maravedís. Si una cabra entraba en una gavia ajena, el dueño podía ser multado con varios cientos de estas monedas.