chanipa
El término chanipa (o sus variantes chinipa, chenipa y el diminutivo chinipilla) designa a un grupo de plantas de la familia de las fabáceas (leguminosas), concretamente del género Vicia. Para un campesino de Teseguite o Los Valles, en Lanzarote, la chanipa es esa «alverjaca» o «arvejilla».
Chanipa: El «chícharo» salvaje que alimenta al desierto

1. El misterio de la identidad: ¿Mora o Legumbre?
Uno de los aspectos más fascinantes de la chanipa es el error histórico que arrastró durante siglos. Si abrimos las crónicas de Abreu Galindo (h. 1590), leeremos que en La Palma las chanipas eran «frutas de árboles silvestres, como moras».
Sin embargo, la realidad etnográfica actual en Lanzarote y Fuerteventura cuenta una historia muy distinta. La ciencia ha tenido que «corregir» al cronista:
- La confusión botánica: Es probable que los antiguos cronistas, al oír el nombre en diferentes islas, confundieran la baya roja de la Bosea yervamora (la yervamora de La Palma) con las pequeñas vainas de las leguminosas de las islas orientales.
- La evidencia del campo: Hoy sabemos que en las islas de los volcanes, la chanipa es indiscutiblemente una leguminosa. No cuelga de un árbol, sino que trepa por el suelo. Es el «chícharo de burro», una planta delicada con flores de colores vivos y vainas que guardan semillas diminutas, como lentejas en miniatura.
2. Clasificación Botánica: Las protagonistas del pasto
Bajo el nombre genérico de chanipa encontramos a varias «primas» silvestres de nuestras arvejas y lentejas cultivadas. Estas son las especies más comunes:
Vicia benghalensis (La Chanipa común)
Es quizá la más robusta. Sus flores son de un púrpura intenso y sus vainas son vellosas (de ahí que en algunos pagos se la llame chinipa pelúa). Es una planta mediterráneo-norteafricana que se siente en Canarias como en casa.
Vicia lutea y Vicia tenuissima
Variedades más gráciles, con flores amarillentas o azuladas muy pálidas. Son las que los pastores buscan en los bordes de los caminos y en los terrenos baldíos, porque saben que su valor nutritivo para el ganado caprino es excepcional debido a su alto contenido en proteínas.
Vicia tetrasperma (La Chinipilla)
En Lanzarote, cuando la planta es especialmente pequeña y enredada, los campesinos usan el diminutivo. Es una planta «delicada», con tallos casi invisibles que se abrazan a los arbustos de mayor tamaño para alcanzar la luz del sol.
3. Etimología: El rastro del norte de África
La palabra chanipa no es un capricho del azar. Es un fósil lingüístico que nos conecta directamente con las lenguas bereberes (tamazight) del continente africano.
- La raíz [Š·N·F]: Los lingüistas han identificado que el vocablo proviene probablemente de la raíz bereber šanif.
- Significado original: En el norte de África, términos derivados de esta raíz se usan para designar plantas silvestres comestibles o forrajeras, como la mostaza de campo (Sinapis arvensis).
- Evolución en Canarias: Al llegar a las islas, los antiguos pobladores aplicaron el nombre a las plantas que veían con características similares: vegetales espontáneos, de ciclo rápido tras la lluvia, que sirven de alimento.
4. La Chanipa en la vida cotidiana y la subsistencia
Para entender la importancia de esta planta, hay que imaginar la economía de las islas orientales hace siglos, donde no existían los piensos industriales y la lluvia era un milagro que no siempre ocurría.
El forraje de salvación
La chanipa es una planta oportunista. Aparece en los bordes de los cultivos y en los terrenos baldíos justo después de las lluvias de invierno. Para el pastor, esto significaba pasto gratuito y de alta calidad. Al ser una leguminosa, «engorda» al ganado mucho mejor que las gramíneas secas.
Bio-indicador campesino
La presencia de chanipas en un terreno no solo era buena para el ganado, sino también para la tierra. Como todas las leguminosas, estas plantas tienen bacterias en sus raíces que fijan el nitrógeno en el suelo. Los antiguos agricultores, aunque no conocieran la química detrás del proceso, sabían que donde crecía la chanipa, el terreno quedaba «mejorado» para el siguiente cultivo.
5. Variantes y nombres populares: Un mapa del habla
La riqueza del término se ve en cómo cambia de un pueblo a otro en Lanzarote. No es solo un nombre, es una descripción:
- Chinipilla: En Mala o Tabayesco, se usa para las variedades más finas.
- Chichareta: En Los Valles, comparándola con el chícharo (arveja).
- Chícharo de burro: En Las Casitas, dejando claro quién es el principal consumidor de esta planta.
- Chanipa de pájaro: Recogido por botánicos como Kunkel, aludiendo a que sus pequeñas semillas son el alimento ideal para la avifauna silvestre.
6. Cronología de un malentendido científico
| Fuente / Época | Definición otorgada | Localización |
|---|---|---|
| Abreu Galindo (1590) | Fruto de árbol similar a la mora. | La Palma |
| Viera y Clavijo (1772) | Baya de la planta Bosea yervamora. | General (Canarias) |
| Kunkel (1977) | Leguminosa del género Vicia. | Lanzarote / Fuerteventura |
| Investigación Actual | Planta forrajera fabácea de origen bereber. | Islas Orientales |
7. Preguntas para profundizar en el término
1. ¿Por qué el nombre cambió de significado entre islas? Es una de las grandes incógnitas de la etnolingüística canaria. Una teoría es que el término aborigen designaba genéricamente a «plantas pequeñas recolectables». En La Palma se aplicó a los frutos del bosque y en Lanzarote a las legumbres del campo. Otra posibilidad es que Abreu Galindo simplemente cometiera un error de transcripción al recoger sus notas.
2. ¿Se pueden comer las chanipas? Técnicamente, las semillas de Vicia son parientes de las lentejas, pero son mucho más pequeñas y tienen una digestión pesada. En épocas de extrema hambruna en las islas, es muy probable que se recolectaran para complementar harinas o gofios, pero su uso principal ha sido siempre el ganadero.
3. ¿Qué lugar ocupa hoy en el campo canario? Hoy se la considera a menudo una «mala hierba» en los cultivos de viña o legumbres cultivadas. Sin embargo, para los defensores de la agricultura ecológica, la chanipa es una aliada fundamental por su capacidad de abonado verde natural y por ser reservorio de biodiversidad.