Tibiabin y Tamonante

Si el otro día nos acercamos a la vida de Agustín Afonso Ferrer, “El Médico de los corderos”, uno de los últimos curanderos de Fuerteventura, hoy queremos hablar de Tibiabin y Tamonante, dos mujeres de gran influencia, que ejercieron como chamanas, sacerdotisas y pitonisas de los mahos. Estas dos mujeres vivieron justo en el momento de producirse la conquista franco-normanda. 

¿Quiénes eran Tibiabin y Tamonante?

Tibiabin y Tamonante eran madre e hija. Actuaban como consejeras en los asuntos relacionados con la religiosidad, la gobernanza, y quizás también la justicia de los aborígenes de Fuerteventura, entre finales del siglo XIV y principios del XV.

La ausencia de datos sobre estos dos personajes, en las crónicas de la conquista (Le Canarien), hace que tengamos que avanzar hasta finales del siglo XVI para encontrar datos fiables que nos hablen de ellas. 

Bueno, lo único que dice el Le Canarien es que, los jefes tribales, Guise y Ayose, se reunían con alguien para pedir consejo en cuestiones de guerra, y que estos, “oyen sus consejos”. Pero no menciona quienes eran esos consejeros.

Volcanes de Bayuyo

Las referencias más antiguas que encontramos sobre Tibiabin y Tamonante datan de finales del siglo XVI, décadas después de la llegada de los europeos a la isla. Fueron escritas por Abreu Galindo, quien recogió algunas de las tradiciones orales de los indígenas de Fuerteventura. Su coetáneo, Leonardo Torriani aportó detalles significativos sobre los rituales que realizaban.

¿Qué significan los nombres Tibiabin y Tamonante?

Entre los bereberes el poder de las santas, es curiosamente denominadas tigurramín o tagurramt. Asimismo podríamos decir que los nombres Tamonante y Tibiabin no eran sus nombres propios sino, más bien, el cargo que representaban.

Tamonante sería la castellanización del vocablo berereber T-amenad-t, que se puede traducir por gobernante “o la que conoce la escritura”. Mientras que Tibiabin provendría de T-iwiawi-t que significa “la recitadora” o “cantante”.

¿Qué papel jugaron Tibiabin y Tamonante en la vida de los mahos?

Los mahos
Mirador de Guise y Ayose

Según los escritos de Abreu Galindo, Tibiabin y Tamonante ejercían funciones tanto religiosas como en la administración de justicia del pueblo majo.

Había en esta isla dos mujeres que hablaban con el demonio; la una se decía Tibiabin, y la otra Tamonante. Y quiere decir eran madre e hija, y la una servía de apaciguar las disensiones y cuestiones que sucedían entre los reyes y capitanes, a la cual tenían mucho respeto, y la otra, era por quien se regían en sus ceremonias. Estas les decían muchas cosas que les sucedían.

Por su parte, el ingeniero Leonardo Torriani escribe:

La una se decía Tamonante, la cual regía las cosas de la justicia y decidía las controversias y las disensiones que ocurrían entre los duques y los principales de la isla, y en todas las cosas era superior en su gobierno. La otra era Tibiabín, mujer fatídica y de mucho saber, quien, por revelación de los demonios o por juicio natural, profetizaba varias cosas que después resultaban verdaderas, por lo cual era considerada por todas como una diosa y venerada; y ésta gobernaba las cosas de las ceremonias y los ritos, como sacerdotisa.

Según se desprende de las palabras de ambos, la sociedad majorera contaba con un linaje femenino, por lo menos en la época de la conquista, cuyas integrantes ocupaban los roles de sacerdotisas y de mediadoras, siendo sus decisiones aceptadas por todos.

Calderón Hondo
Calderón Hondo

Este aspecto no es de extrañar, pues en la cultura bereber son muchos los ejemplos de sacerdotisas influyentes. Quizás la más nombrada, a lo largo de la historia, haya sido Dihia, conocida como al-Kāhina, que en árabe significa “la sacerdotisa”. Ella fue capaz de unir en alianza a diferentes tribus para luchar contra la invasión musulmana en el magreb, allá por el siglo VII de nuestra era.

Tibiabin y Tamonante en la rendición de los mahos

El papel central de la mujer aborigen en las prácticas sanadoras y de brujería, antes de la conquista, no puede separarse de las cuestiones proféticas ni religiosas. 

Siempre se ha relacionado la rendición de los mahos gracias a la interpelación y las dotes adivinatorias de Tibiabin.

NOCHE DE SAN JUAN

Siguiendo con las palabras de Abreu Galindo:

Cuentan los antiguos naturales de esta isla de Fuerteventura, que haberse ganado tan fácilmente esta isla fue por las amonestaciones de estas dos mujeres, a las cuales tenían por cosa venida del cielo, y que decían lo que les había de suceder, y aconsejaban y persuadían tuviesen paz y quietud.

Galindo cuenta la supuesta profecía de la siguiente manera:

Decían que por la mar había de venir cierta manera de gente: que la recogiesen, que aquéllos les habían de decir lo que habían de hacer. También dicen que muchas veces se les aparecía una mujer muy hermosa, en sus necesidades; y que por ella se convirtieron y hicieron cristianos todos.

Este último texto tiene bastantes semejanzas a otros de la misma época, referidos a Tenerife, Gran Canaria o el Hierro.

Torriani también describió dicha profecía añadiendo.

 “(…) Y después de llegados los cristianos, entendiendo ellos de Tibiabín (…) se rindieron de buena gana, recibiendo el bautismo del obispo (…)”

Probablemente los que transcribieron dichas profecías no comprendían la visión cosmológica de los aborígenes canarios. Y qué, los que “por la mar había de venir” no fuesen los conquistadores cristianos sino los antepasados de los mahos. 

Para explicar esta argumentación recurrimos a los textos de Pedro Gómez Escudero, del siglo XV, que nos habla de los Bayuyos o encantados. 

Tenían los de Lançarote y Fuerte Ventura unos lugares o cuebas a modo de templos, onde hacían sacrificios o agüeros según Juan de Leberriel, onde haciendo humo de ciertas cosas de comer, que eran de los diesmos, quemándolos tomaban agüero en lo que hauían de emprender mirando a el jumo, i dicen que llamaban a los Majos que eran los spíritus de sus antepasados que andaban por los mares i venían allí a darles aviso quando los llamaban, i estos i todos los isleños llamaban encantados, i dicen que los veían en forma de nubecitas a las orillas de el mar, los días maiores de el año, quando hacían grandes fiestas, (…) que a nosotros corresponde el día de San Juan Bautista

Quizás, nunca sepamos la verdadera relevancia que tuvieron Tibiabin y Tamonante, en la sociedad maho, ni el papel que desempeñaron en la rendición del pueblo aborigen de Fuerteventura, pero, sí podemos aseverar que, debieron ser personajes sobresalientes, y que si encontramos documentación que hablen del devenir histórico de estas dos mujeres os lo contaremos. 

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