PICO DE LA FORTALEZA Una de las elevaciones más bellas de Fuerteventura

PICO DE LA FORTALEZA

PICO DE LA FORTALEZA

Frente al pueblo de Casillas del Ángel, y a espaldas de la montaña de Tao, se alza majestuosa una de las elevaciones más bellas y menos visitadas de Fuerteventura: el Pico de la Fortaleza.

Esta montaña se eleva hasta rozar los 600 metros de altitud sobre el nivel del mar. Es una de las más altas del municipio de Puerto del Rosario, y uno de los puntos donde culmina el sistema de cuchillos centro-oriental de Fuerteventura.

El sistema de cuchillos central abarca todo el arco montañoso que rodea al valle de Tetir. Por el Sur, estas montañas se extienden en dirección perpendicular a la costa, separando los núcleos poblacionales de Tetir de Casillas del Ángel y Tesjuate. Las cimas más importantes son el Pico de La Fortaleza, Morro de La Galera, Morro de La Atalaya y Morro de Las Piteras. Desde el Pico de La Fortaleza, el escarpe montañoso gira en 90º al Norte para dirigirse hasta El Aceitunal, que discurre paralelo a la costa. Todo este sistema cuenta con importantes endemismos botánicos, entre ellos, el Aichryson bethencourtianum. A su vez, el paraje es el hábitat perfecto para las rapaces más emblemáticas de Fuerteventura, como el guirre, el cernícalo vulgar y el ratonero común. También suele verse, al atardecer, el murciélago de borde claro.

PICO DE LA FORTALEZA

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Las cimas mencionadas están compuestas por resaltes basálticos, y en todas ellas se localizan enclaves rupestres y arqueológicos. No es difícil encontrar grabados de motivos alfabetiformes líbico–canario, líbico–bereber, geométricos rectilíneos, curvilíneos, triangulares, de tipología simbólica, juegos y barquiformes. Sin embargo, el Pico de la Fortaleza constituyó, para los mahos, una zona especial por su carácter mágico y estratégico. Desde aquí se domina un amplio espacio marino y terrestre.

El culto a las montañas, o el ser consideradas como espacios sagrados es algo habitual en las culturas aborígenes canarias. Posiblemente esta sacralización tenga relación directa con sus antepasados en el Magreb. A nadie se le escapa que las montañas de Tindaya, La Muda, el Pico de la Atalaya, y el Cardón, entre otras muchas elevaciones de Fuerteventura, fueron lugares sagrados para los mahos. En ellas se realizaban rituales y enterramientos de personas destacadas de la sociedad aborigen. La montaña adquiere, por tanto, un significado que transciende más allá de su carácter geográfico, aportándole un protagonismo singular gracias a la intervención humana.

Los antiguos mahos dejaron su impronta en el Pico de la Fortaleza. Esta montaña alberga cavidades naturales y solapones acondicionados de carácter funerario. Un poco más abajo, en la cara sureste, se han hallado paneles dispuestos en posición horizontal con grabados prehispánicos, y diversas cazoletas (pequeños huecos semiesféricos de diámetro y fondo variable), que fueron excavados artificialmente en la superficie de las rocas. En los paneles son apreciables representaciones geométricas de carácter rectilíneo, barcos, y también grafías líbica–bereber, líbica-canaria. Destacan dos paneles en el que encontramos cuatro veces las letras que conforman el vocablo “AVAYI”, signos que se repiten en la Degollada de la Brita, y en los Morretes de Tierras Malas.

PICO DE LA FORTALEZA

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En la degollada que forma el Pico de la Fortaleza y Morro Miregua se encuentra un yacimiento conocido como el Corral del Majo. Es una estructura de planta circular de 5,70 metros de diámetro, construida con piedras basálticas, algunas de  ellas de gran tamaño. Este espacio ha sido interpretado, por diversos investigadores, como un tagoror o efequén.

En la base sur del Pico de la Fortaleza hay más restos de época prehispánica de carácter ganadero. La cercanía de varios manaderos de agua hicieron posible el asentamiento humano, aunque fuera de manera esporádica. 

En el resumen del “VII Congreso de Patrimonio Histórico. Manifestaciones rupestres y poblamiento. Las intervenciones rupestres de los maxies de Fuerteventura”, podemos leer sobre este yacimiento:

(…) cuenta con una gambuesa, formando parte del enclave se halla una significativa estructura circular de piedras hincadas, en cuyo interior, se conserva una piedra de superficie plana y forma cuadrangular con un conjunto de vacuolas artificiales. Este módulo constructivo destaca por sus dimensiones y por el tamaño de las piedras que lo conforman.

PICO DE LA FORTALEZA

PICO DE LA FORTALEZA

En Fuerteventura abundan los topónimos relacionados con Fortalezas o Castillejos. Estos enclaves son, por lo general, defensas naturales que los mahos eligieron por sus características geográficas, para ser utilizadas como atalayas de vigilancia y como lugares emblemáticos o sagrados.

Para acercarte hasta el pico de la fortaleza, la mejor manera es hacerlo partiendo del sendero PR (Pequeño Recorrido) 15.1 que conecta Tefía con el Valle de Tetir. 

La ruta PR FV 15.1 comienza en la ermita de San Agustín de Tefía y se adentra por un camino de tierra dirección Noreste. El primer kilómetro y medio de la vereda, discurre por las lindes de unas fincas agropecuarias, en cuyos muros podremos encontrar piedras con grabados tipo juegos, como dameros de sedrés y chasconas. Pasado esa distancia el sendero asciende hasta la Degollada de Facay. Cuando llegues a la degollada de Facay gira hacia la derecha y asciende. El camino es algo pendiente, así que ten cuidado y extrema las precauciones. 

CAMINO AL PICO DE LA FORTALEZA

CAMINO AL PICO DE LA FORTALEZA

Bibliografía: 

  • VII Congreso de Patrimonio Histórico. Manifestaciones rupestres y poblamiento. Las intervenciones rupestres de los maxies de Fuerteventura.
  • La importancia de las vías metodológicas en la investigación de nuestro pasado, una aportación concreta: los primeros grabados latinos hallados en canarias. – Autores: José de León Hernández, María Antonia Perera Betancor, Miguel Ángel Robayna Fernández.
  • El jable. Poblamiento y aprovechamiento en el mundo de los antiguos mahos de Lanzarote y Fuerteventura – Autores: José de León Hernández y Miguel Ángel Robayna Fernández.
  • Los grabados rupestres de Lanzarote y Fuerteventura: Las inscripciones alfabéticas y su problemática (Nuevas aportaciones. Propuestas de clasificación- interpretación). Autores:  José de León Hernández y María A. Perera Betancor.
  • Yacimientos y lugares arqueológicos en las unidades geográficas de acogida del término municipal de la Oliva. Fuerteventura. Autoras: María Antonia Perera Betancor, Margarita Cejudo Betancort.

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