Origen del turismo en Fuerteventura

Origen del turismo en Fuerteventura

Olivia Stone – finales del siglo XIX

No cabe duda que el motor económico de Fuerteventura es el turismo. La oferta de actividades y estancias alojativas en la isla, es muy diversa y extensa. 

Desde su conquista, las islas Canarias, fueron tránsito obligado entre el viejo y el nuevo mundo, y por ende, objeto de múltiples observaciones. Personajes llegados de todos los confines de Europa nos han visitado durante siglos. El tiempo ha convertido al archipiélago, no solo en sitio de paso, sino en lugar de destino turístico a escala global.

Hoy queremos acercarte a la historia y los orígenes del turismo en Fuerteventura. ¡Quédate con nosotros unos minutos!, seguro que te sorprenderás.

¿Qué es el turismo?

Parador de Turismo de Fuerteventura

El turismo es un fenómeno complejo que abarca multitud de disciplinas, entre ellas, la economía, la antropología, la psicología,…

La Organización Mundial del Turismo, define turismo como el conjunto de actividades que realizan las personas durante sus viajes y estancias en lugares distintos al de su entorno habitual, por un período de tiempo consecutivo inferior a un año, con fines de ocio, (…) y sin ejercer una actividad remunerada durante su estancia en ese destino.

¿Cuándo y dónde empezó el turismo? 

Turistas – Finales del siglo XIX

Seguro que si hacemos esta pregunta, a pie de calle, muchos responderán que el turismo comenzó a mediados del siglo XX. Sin embargo, recorrer diferentes lugares en tiempo de ocio, comenzó antes, mucho antes. Algo así como hace 5000 años, en los países asiáticos. Bueno, ya sabes de dónde viene la afición de los orientales por recorrer países cámara en mano. En aquella época miles de personas se acercaban al Valle del Indo, actual Pakistán, para contemplar reliquias megalíticas, y rincones históricos.

La existencia de un movimiento turístico en el sentido moderno se constata, por primera vez, en tiempos del Imperio Romano. Cinco siglos antes de nuestra Era, ya eran habituales los viajes “organizados” con guías turísticos incluidos. Cuando los turistas entraban en la ciudad en cuestión, se les entregaba un pergamino con los enclaves más importantes a visitar (balnearios, posadas, bazares). Miles de romanos salían durante el cálido verano buscando las costas balnearias de Baiae, Aedepus y Canobus.

Durante la época visigoda, tras la caída del Imperio Romano, el turismo en occidente experimentó un importante parón que se revirtió siglos más tarde. 

¿Cuándo llegaron los primeros turistas a Fuerteventura?

Postal turística – Tenerife – finales del siglo XIX

Si consideramos que turista es aquella persona que viaja, por placer, en su tiempo de ocio, sin intención de conquistar o explorar nuevos territorios, entonces, se puede considerar que uno de los primeros turistas que acogió Fuerteventura fue Alvise Da Mosto, más conocido como Cadamosto. Alvise era un comerciante veneciano, que recaló, en 1445, en nuestras islas, visitándolas y estudiando sus singularidades.

Posteriormente, otros comerciantes ingleses como Thomas Nichols y Marmaduke Ramdom, (siglo XVI) llegaron a Fuerteventura para disfrutar de sus encantos. Surgieron entonces, aunque fuese tímidamente, los primeros textos escritos por los visitantes de Fuerteventura. 

Al igual que ahora, siglos atrás, muchos de los turistas que se acercaban a Fuerteventura, lo hacían con la intención de aprender de su cultura, de su etnografía, y las particularidades de sus paisajes. 

Visitar lugares exóticos se puso de moda a partir del siglo XVIII teniendo su mayor auge en el siglo XIX. Una turba de Viajeros Románticos visitaban España. Quedaban hipnotizados por caminar entre monumentos góticos y musulmanes. A Canarias y, en concreto, a Fuerteventura llegaban universitarios y aristócratas atraídos por el exotismo de las islas, que les ofrecían paseos por unos paisajes únicos, a veces en camello. Cómo ves, poco o nada hemos cambiado. 

Entre los turistas ilustres que recorrieron Fuerteventura podemos nombrar al escocés George Glas, quien visitó la Maxorata en la segunda mitad del siglo XVIII. Fue precursor de los libros de viajes que hablan y describen Fuerteventura.

Pero si hay una persona que describió nuestra isla como nadie lo había hecho hasta entonces, esa era Olivia Stone (siglo XIX). Sus textos aumentaron el interés turístico por la Isla. Contribuyó a divulgar su imagen de un territorio privilegiado, consolidando el mito de Canarias como paraíso invernal, ideal para la recuperación de la salud. Fue el germen del turismo actual de masas.

Los relatos de Olivia Stone son intensos y llenos de aventuras. Para ella el viaje turístico era algo así como un viaje al Paraíso. El viajero debía superar diversos obstáculos, al igual que lo hicieron los héroes míticos. Olivia comparaba la cantidad de esfuerzo por llegar a un lugar con la cantidad de goce experimentado. A mayor esfuerzo mayor sería la satisfacción por haber alcanzado la meta.

La demanda de los nuevos turistas por experimentar las mismas sensaciones, y ver los mismos lugares que sus compatriotas, fue el germen de lo que hoy llamamos turismo activo. 

Por cierto, 🤔 si en Fuerteventura no había posadas, ni hoteles hasta bien entrado el siglo XX, ¿Dónde se alojaban estos viajeros?¿🤔 fue ese tipo de turismo la semilla del alojamiento turístico?… Si quieres conocer el verdadero origen del alojamiento turístico, sigue atento a nuestros artículos. O mejor, suscríbete a nuestro newsletter. 

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2 comentarios

  1. No me gusta contradecir a un experto, pero:

    El viaje de Cadamosto me parece que fue en 1555 y segun su propio relato no consta que llego a Fuerteventura – fue un viaje exploratorio y con fines comerciales, entre los cuales entro el habitual comercio de esclavos. Igualmente, y por definicion dada, creo que George Glas dificilmente se puede llamar turista. Eran viajeros- aventureros de su epoca con una mente curiosa pero motivacion economica.

    • Muy buenas Bernhard gracias por tu comentario.

      Quizás estamos hablando de dos “Cadamosto” diferentes. Yo me refiero a Alvise Da Mosto, quien pasó en Canarias buena parte de la segunda mitad del siglo XV. Navegante veneciano al servicio del rey de Portugal que comenzó su viaje en 1454 buscando ampliar el conocimiento del África bajo jurisdicción portuguesa. Este veneciano murió en 1488

      Lectura recomendada “Testificación de un navegante-etnólogo del siglo XV: Alvise Da Mosto”.

      Y aunque cuesta encontrar, sí hay referencias de que sí visitó Fuerteventura y Lobos, precisamente cuando estuvo alojado en Lanzarote. No solo eso, Alvise Da Mosto, hizo descripciones de las aldeas de los aborígenes de Fuerteventura.

      Sobre Fuerteventura escribió

      “tenían algunas simples aldeas, situadas en los parajes planos, sin ninguna defensa, pero que sabían fortificarse en las montañas, de modo que era necesario sitiarlos en forma para poder rendirlos”.

      En cuanto a George Glas, sus intenciones económicas no las discuto, pero siempre a posteriori. Es decir, no percibía ninguna remuneración mientras estaba en la isla, y por lo tanto turista. Ahora lo llamaríamos un turista activo, o viajero.

      Sin embargo, en estas letras no he mencionado a multitud de geógrafos, naturalistas y religiosos que mientras viajaban por las islas sí tenían una retribución económica. Como fueron Juan de Abréu Galindo, Sabino Berthelot, Parker-Webb, etc. Y por lo tanto no serían turistas, sino exploradores, y viajeros.

      Por cierto Viajero es toda aquella persona que viaja. Los turistas también son viajeros. Aventurero la persona que busca aventuras. Hay turistas que buscan experiencias enriquecedoras.

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