Los terremotos de 1915 que atemorizaron a los majoreros

Los terremotos de 1915 que atemorizaron a los majoreros 

Canarias es una zona de alta actividad sísmica. Por suerte, la mayoría de los sismos no son perceptibles por la población. Y cuando lo hacen, pueden llegar a provocar verdaderas escenas de pánico. 

El miedo a los terremotos es natural, pues entre los factores que contribuyen a incrementar ese temor, se encuentra que no pueden predecirse ni detectarse con antelación, y que una vez ocurridos poco o nada puede hacerse. 

El hecho de que los habitantes de un lugar sientan sismos muy seguidos en un corto periodo de tiempo, originan una cierta incertidumbre, recelos que en Canarias se traducen en el temor a un erupción volcánica.

No pienses que porque Fuerteventura sea a la isla más antigua del archipiélago, con más de 18 millones de años de antigüedad, estamos libres de sismos provenientes de la actividad volcánica. 

Barranco de los Encantados
Barranco de los Encantados

Entre los años de 1914 y 1917 la población majorera percibió una gran cantidad de terremotos, siendo su apogeo los ocurridos en junio y julio de 1915. Estos movimientos ocasionaron grandes daños y mucho miedo en los habitantes de Fuerteventura.

Es difícil cuantificar que magnitudes alcanzaron dichos sismos. Los investigadores aseveran que los terremotos históricos producidos en Canarias durante las primeras décadas del siglo XX, no superaron los 5.5 –  6 grados en la escala Richter. 

Los grandes terremotos de Fuerteventura 1914-1917

Desde finales de 1914 la población majorera ya percibía pequeños temblores de tierra que, más allá del susto momentáneo, no tuvieron mayor consecuencia hasta que, el 16 de junio de 1915, hubo un gran sismo que provocó importantes daños materiales.

En los primeros días de junio la Maxorata tembló en varias ocasiones con gran intensidad. El terremoto del día 16 estuvo acompañado de ruidos. Asimismo de una de las montañas cercanas a Pájara llegó a salir “humo”. Se cayeron casas, y en muchas edificaciones, incluida la iglesia de Pájara, se originaron grandes desperfectos. 

Las primeras noticias que llegaban a las redacciones de los periódicos eran confusas, llegándose a decir que la torre de la iglesia de Pájara se había derrumbado.

Terremotos de Fuerteventura

Los terremotos—Daños

Se han recibido nuevos detalles acerca del terremoto que ayer se registró en Fuerteventura.

El fenómeno sísmico causó grandes daños.

A poco del movimiento cayeron desplomadas numerosas casas.

Muchos habitantes han quedado sin albergue.

También en el pueblo de Pájara se derrumbó la torre de la Iglesia.

El obispo ha enviado socorros.

En otros medios de comunicación, los lectores pudieron leer:

Se confirman las noticias de los temblores de tierra en la isla de Fuerteventura.

No fueron solo tres pueblos los que sintieron los efectos sísmicos, sino casi todos los de la isla. En Pájara se rindió la iglesia y en otros pueblos se cayeron gañanías y casas construidas con piedra seca.

También alcanzó el temblor de tierra a la isla de Lanzarote, aunque con menos intensidad que en Fuerteventura.

Los terremotos se sucedieron durante semanas. El 7 julio hubo otro gran temblor de tierra que fue registrado por la granadina Estación Sismológica de Cartuja. Su director mandó una nota en la que decía: 

Muy distinguido señor mío: Ayer 7 a las 16 horas, 46 minutos, 59 segundos, comenzaron nuestros sismógrafos a registrar un importante terremoto con epicentro a unos 1.420 kilómetros de esta capital (Granada), el que de comprender terrenos habitados es muy probable haya ocasionado grandes perjuicios materiales y aun bastantes víctimas. 

Entre los sitios más sísmicos situados a dichas distancias se hallan la alta Italia y las islas de Lanzarote y Fuerteventura, visitadas estas últimas a mediados del mes pasado por violentos terremotos, quizás precursores de alguna violenta erupción volcánica.

Las noticias que se publicaron en julio de 1915 eran más detalladas, aun así seguían siendo alarmantes.

Terremotos de Fuerteventura

TEMBLORES DE TIERRA 

Pánico en el vecindario. — Desprendimiento de humos. LAS PALMAS. (Martes, mañana.)

Hoy se han recibido detalles suscritos por personas autorizadas sobre los ruidos subterráneos de una gran parte de la isla de Fuerteventura, ignorándose si se trata de terremotos o de la aparición de un volcán.

El primer fenómeno tuvo lugar el 16 de junio, a las ocho de la noche, oyéndose un ruido lejano como el que produce un huracán desencadenado, y fue seguido de oscilaciones de tierra que duraron unos 15 segundos, causando numerosos desperfectos en muchos pueblos; en muchas casas se abrieron grietas, derrumbándose otras también; algunas iglesias resultaron con hendiduras.

Numerosas personas, presas de pánico, abandonaron sus viviendas.

Los ruidos se repitieron de ocho a diez de la noche.

Estos ruidos, acompañados de trepidaciones, se sintieron durante toda la noche, de ‘treinta en treinta minutos de intervalo.

Los días sucesivos continuaron los ruidos, pero sin oscilaciones; mas el día 8 del actual, a las doce y cuarto de la noche, se repitió el fenómeno con igual intensidad que la primera vez, repitiéndose de nuevo á las tres de la madrugada.

Aquella misma noche muchos vecinos salieron al campo a dormir en chozas, por temor á que se derrumbasen las casas.

Hasta esta fecha no han ocurrido desgracias personales; pero el pánico continúa y sigue la duda de si se trata de simples terremotos o de la aparición de un nuevo volcán en erupción.

Cerca del pueblo de Pájara existe una montaña por cuyas grietas se ha visto salir humo desde hace tiempo.

Se pide al Gobierno designe personas competentes para que estudien el fenómeno.

Los temblores fueron descendiendo paulatinamente en intensidad, y espaciándose en el tiempo hasta 1917, cuando  apenas se registraron un par de temblores.

¿A qué se debieron los terremotos de 1914-1917 en Fuerteventura?

 En el estudio, “Análisis de los riesgos geológicos en el archipiélago canario: origen, características, probabilidades y tratamiento”, entre cuyos autores se encuentra J. C. Carracedo, se cuenta que, probablemente sí comenzó una cierta actividad volcánica en el subsuelo del archipielago, pero que no ha tuvo su manifestación más crítica, con la expulsión de magna a la superficie. Y que: 

“es fácil que el proceso se aborte, sea porque la intrusión se quede en el subsuelo, sea porque las alteraciones en el equilibrio en las cámaras magmáticas más superficiales, asociadas a erupciones más diferenciadas, cesen sin alcanzar el nivel necesario para disparar una erupción (…) 

Parece que esa vez nos libramos por poco.

Lugares para visitar en Fuerteventura

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