Los orígenes del pinar de Betancuria

Pinar de Betancuria

Salir al campo es una de las actividades más satisfactorias que podemos hacer. El contacto con la naturaleza activa determinadas regiones de nuestro cerebro, sobre todo, las encargadas de producir serotoninas y dopaminas, dos hormonas que nos hacen sentir más alegres y felices. Además, pasar el tiempo en la naturaleza permite sintetizar Vitamina D, tan en boga actualmente, que nos ayuda a estar más sanos.

Uno de los pocos espacios arbolados de Fuerteventura se encuentra en el pinar del Castillo de Lara, muy cerquita de la villa histórica de Betancuria. Hoy nos acercamos a los orígenes de este pinar.

La repoblación forestal como solución a la desertificación.

La escasez de agua en Fuerteventura siempre ha preocupado a sus habitantes. 

Desde la llegada de los mahos, primeros pobladores de Fuerteventura, se pusieron en marcha diversos mecanismos para acumular el agua de lluvia. El transcurrir de los siglos nos ha legado un paisaje salpicado de gavias, nateros, maretas, cadenas, alcogidas, norias y molinos, elementos, todos ellos, ideados para conseguir el aprovechamiento hídrico de la isla. Sin embargo, todas estas técnicas no eran suficientes para frenar el proceso de desertificación de Fuerteventura.

El auge a principios del siglo XIX, de la Fiesta del Árbol y de una estirpe de ingenieros de montes que abogaban por unas políticas de protección del suelo, y de la explotación responsable de los espacios abiertos, fue el germen de la repoblación del pinar de Betancuria. 

Díaz Machado, miembro de La Real Sociedad Económica de Amigos del País, en 1832, escribió:

Si las cordilleras de Fuerteventura, (…) estuviesen cubiertas de arboleda esta doblaría la cantidad de agua, que cae sobre las llanuras subyacentes; produciría también el arbolado el buen efecto de conservar las fuentes, y de mantener y aumentar la capa de tierra que cubre aquel terreno y no se verían los estragos que causan los inviernos fuertes en los cuales las lluvias forman torrentes que arrastran la tierra, y dejan desnudos grandes espacios (…)

Durante el siglo XIX tanto la Sociedad Económica de Amigos del País, como diversos jefes de montes, realizaron informes instando y promoviendo la reforestación de Canarias, y en especial la de Fuerteventura, 

“la desnudez en que los montes vienen quedando, conduce con rapidez a la pobreza y ruina a esas islas llamadas en otros tiempos ‘Las Afortunadas” 

Real Sociedad Económica de Amigos del País – 1880

Pinar de Betancuria

Betancuria cuenta con un pinar de repoblación que representa el único monte catalogado de utilidad pública de la isla. Aquí los ejemplares situados en las vaguadas más abrigadas son los de mayor porte. Llegan a alcanzar los 10 metros de altura. Sus inicios se remontan a los últimos años de la II República.

No fue hasta 1935 cuando se comenzó a tomar medidas, e intentar reforestar las cumbres majoreras, concretamente Parra Medina, Castillo de Lara y Los Charcos.

Durante la presidencia en el Cabildo de Fuerteventura de Francisco García Sanabria (1934-1936), se adquirieron los terrenos de Parra Medina y Castillo de Lara.

El objetivo, no era solo el salvaguardar el suelo contra la degradación, sino también dar salida a una abultada masa obrera en paro, y conseguir frenar la fuerte emigración que sufría la isla por aquel entonces.

El plan de reforestación de Betancuria fue redactado por el ingeniero de minas Jorge Morales. Pensó erróneamente que plantando las cimas de Fuerteventura se frenaría la degradación del suelo ocasionada por las fuertes escorrentías aluviales, y que los futuros embalses serían capaces de retener mayor cantidad de agua.

Por esas fechas (el 2º bienio de la II República) se pidió al jefe del Distrito Forestal de las Palmas “tres millares de plantas de árboles variados, frutales y de monte, para su distribución y plantación por todos los pueblos de esta isla”

El inicio de la Guerra Civil dio al traste con todos los proyectos que había en Fuerteventura. No sería hasta principios de 1940 cuando se retomó, a manos del ingeniero jefe de montes, José Hidalgo, el proyecto de reforestación de la isla. Hidalgo propuso que, debido a la cercanía de Betancuria al Castillo de Lara, se podría crear una “guardería” forestal en la zona y que la mano de obra procediera de la histórica Villa.

El 28 de noviembre de 1941 llegaron a Fuerteventura 6.000 pinos, enviados desde Gran Canaria por el Distrito Forestal de la Provincia. Estos ejemplares serían plantados en el macizo de Betancuria.

Las especies utilizadas para la repoblación fueron pino canario (Pinus canariensis), pino carrasco (Pinus halepensis), pino radiata (Pinus radiata) y acacia majorera (Acacia cyclops).

Incluso Gustav Winter tomo partido y quiso repoblar con 100.000 pinos  canarios el Pico de la Zarza y las elevaciones aledañas. Según nos apunta Luis Abaroa, investigador y escritor de Gustav Winter, con otra luz, la repoblación en La Zarza tuvo una fase inicial, pero los Winter tuvieron problemas con los medianeros y la voraz cabaña caprina.

Al inicio de la década de los años 50, del pasado siglo, ya se propuso la paralización del plan de reforestación de Fuerteventura. El motivo principal era que, pese a las inversiones acometidas (casi 800.000 pesetas), la construcción del albergue forestal, y a los más de 25.000 plantones adquiridos, no se había alcanzado ninguno de los objetivos propuestos. Es más, la irrigación de los plantones suponía un gasto extra que no se había previsto en los numerosos proyectos existentes. Asimismo, gran parte de los taxones plantados se perdieron por las persistentes sequías y el pastoreo abusivo de las cabras

No obstante se ha seguido repoblando las cumbres majoreras en las décadas posteriores. Por suerte se ha pasado de la insistente plantación de pinos en zonas amplias a la repoblación forestal con plantas endémicas en microparcelas.

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3 comentarios

  1. Hola Carlos, un tema que siempre me interesó y ahora con fechas. Me lo ch notaron bajo los eucaliptos. Muchas gracias.
    Te iba a comentar que piensas como yo pensaba antes de envolverme de esta manera en los asuntos de Winter. Pero sí, se plantaron miles. De árboles en Cofete y los desapareció el factor que apuntas. Hay hojas enteras de listas de especies y cantidades. Cuando volvió ayudado de su encargado y su hijo volvieron a pedir, pero tenían problemas con los medianeros y las cabras. Me gustaría poder hallar esas solicitudes. Lo que confirmo es por la correspondencia y, el informe de comparación de lo que se plantó y lo que había cuando se repitió el recuento. Yo tb pensaba que no.

  2. Perdonen un fallo del teléfono que se come las letras o me llena el texto si pulso un poquito más fuerte.

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