LAS CRUCES DEL SIGLO – FUERTEVENTURA Levantadas entre 1899 y 1901

CRUZ DEL SIGLO - LLANOS DE MAFASCA

CRUZ DEL SIGLO – LLANOS DE MAFASCA

Muchos de los visitantes que llegan anualmente a Fuerteventura, posiblemente, lo hagan para descansar y disfrutar de las fantásticas playas que tenemos. Sin embargo, la isla cuenta con un rico patrimonio cultural, etnográfico e histórico que debemos mostrar. Uno de los elementos que más llama la atención a las personas que recorren Fuerteventura, es la gran cantidad de cruces que hay repartidas a lo largo y ancho de la isla.

Las cruces son una forma de sacralizar el espacio. El hecho de sacralizar un lugar, se pierde en la noche de los tiempos. Cada cultura, desde el hombre de la prehistoria, ha encontrado algún símbolo para convertir un espacio pagano en otro sagrado. Para la cultura cristiana uno de los símbolos es la cruz.

En los campos de la Maxorata podemos ver varios tipos de cruces, entre las que destacamos las conmemorativas, las de descanso y las Cruces del Siglo.

Las cruces conmemorativas, son colocadas tanto en los bordes de los caminos como en enclaves señalados. Son para recordar a algún familiar fallecido, que estaba relacionado con el lugar, sin tener que haber muerto de manera violenta. Estas son las cruces que más leyendas han generado. De hecho, una de las leyendas más contadas de Fuerteventura, la Luz de Mafasca, tiene como protagonista una de estas cruces. 

Cruz conmemorativa

Cruz conmemorativa

Las “Cruces de Descanso” son, quizás, las menos conocidas por los visitantes, y también se erigieron en otras islas del archipiélago. En Fuerteventura, surgieron cuando se comenzó a asentar la población fuera de la capital, Betancuria, y no había cementerios en las aldeas. Los finados tenían que ser llevados, a lomos de camellos o burros, desde el pueblo hasta el cementerio de Betancuria. Como el camino era largo, se hacían varias paradas, en estos lugares se colocaban las “cruces de descanso”. Allí se bebía, se cantaba y se contaban anécdotas del muerto.

CRUZ DE DESCANSO

CRUZ DE DESCANSO

Las Cruces del siglo son las más fáciles de identificar, se colocaron entre 1899 y 1901, en lo alto de muchas montañas majoreras. 

Cruces del Siglo

En mayo de 1889, el papa León XIII, escribió una encíclica en la que instaba a los vecinos para que erigieran una gran cruz en su población, para recibir el nuevo siglo. Debían colocarse en lugares altos y elevados, como símbolo de la cristiandad, y con intención de santificar el paraje. 

La idea de eregir cruces como forma de homenaje a Jesucristo Redentor, tuvo desigual acogida entre las Diócesis españolas. No se obligaba a nadie a efectuar estas obras, tan solo se recomendaba como homenaje a Cristo. Pero, en aquella época, era suficiente la mera sugerencia para que Obispos y sacerdotes secundaran la idea. En diversas ciudades se levantaron verdaderas obras arquitectónicas, realizadas con estructuras metálicas. En Fuerteventura, y en muchos lugares de Canarias, fueron cruces muy modestas, elaboradas con dos largos maderos. Estas cruces se han convertido, con el paso del tiempo, en elementos propios del paisaje majorero, siendo a su vez un componente identificador físico de la montaña, también en su toponimia.

CRUZ DEL SIGLO - LOS RINCONCILLOS

CRUZ DEL SIGLO – LOS RINCONCILLOS

Se colocaron “Cruces del Siglo” en todos los municipios de Fuerteventura. 

La de Tétir se encuentra coronando el cerro de San Andrés. En la Nochevieja de 1899 se encendieron hogueras en las montañas que rodean los fértiles valles de Tetir, y a las doce de la noche se celebró una misa.

La Cruz del Siglo de Tuineje se colocó en la montaña de Tamasite. Los vecinos salieron en procesión desde la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, hasta el cerro. Allí se plantó una gran cruz, donada por el empresario, Sebastián Ramos Medina, y fue portada a hombros por los vecinos de mayor edad del pueblo. Terminó el acto con una gran hoguera a la que los pastores respondieron con nuevas hogueras en los montes más altos del municipio.

En Pájara, las campanas de la iglesia de Nuestra Señora de Regla repicaron a las tres y media de la tarde. Los feligreses portaron una gran cruz hasta el Pico de la Pila. Al igual que en Tetir y Tuineje, también se hicieron hogueras durante la madrugada 

“Todo el trayecto de ida y vuelta nos apunta con fidelidad un cronista minucioso: fue amenizado con instrumentos músicos y algunos tiros de escopeta en sustitución a los cohetes que se habían pedido, y no llegaron a tiempo.” contó el diario Eco de Canarias.

En lo alto de la montaña de los Rinconcillos, cerca de la carretera que conecta la Ampuyenta con Casillas del Ángel, y frente a la Montaña de Tao, hay otra de las cruces del siglo. En la Oliva se colocó en la Montañeta de Abajo, también llamada montaña de la Cruz. Desde este punto se domina todo el pueblo.

Unas cruces se plantaron entre Nochevieja y Año Nuevo de 1899 -1900, otras, en cambio, se colocaron un año más tarde. 

Las cruces que podemos ver en la Montaña del Calvario, frente al abandonado pueblo de La Florida, se instalaron el 1 de enero de 1901 a instancia de Don Pedro García, y fueron  restauradas por su bisnieta, Ambrosia Gopar en 1997.

La cruz en los llanos de Mafasca, también se colocó en 1901, en sustitución de una cruz del descanso, que allí había plantada desde hacía tiempo, y que según dicen, algunos, fue la que quemaron unos pastores, los protagonistas de la leyenda de la luz de Mafasca.

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