La Ermita de Nuestra Señora de Guadalupe

Ermita de Nuestra Señora de Guadalupe.

 

 Ermita de Nuestra Señora de Guadalupe

Ermita de Nuestra Señora de Guadalupe

 

 

La Ermita de Nuestra Señora de Guadalupe data de 1642, año en el que doña María Gutiérrez, viuda de don Manuel Hernández Feo obtuvo licencia para su construcción en el Pago de Agua de Bueyes. La iglesia se construyó aislada del pueblo y sobre una ladera con el objeto de que se visualizase desde cualquier punto, aunque con el paso del tiempo las casas del pueblo se han ido acercando a la ermita.
En el año 1687 se planteó la necesidad de una ampliación, pero las obras no se emprendieron hasta el año 1718 con la ayuda e intervención de los vecinos. El 10 de noviembre de 1731 se bendijo la ermita y entre los años 1770-73 se construyó el muro almenado o barbacana que la rodea y se colocó la espadaña. En el año 1792 se pusieron puertas a la barbacana para evitar que el ganado pudiese acceder a la ermita.

El edificio actual consiste en una única nave, cubierta a tres aguas y teja vista. Tiene adosada la sacristía por el muro norte. Posee dos accesos, la puerta de la fachada principal, tiene colocada sobre el arco de medio punto una pequeña pieza de cantería con una cruz tallada. En el ala sur existe otra puerta que se eleva sobre tres escalones. En el interior, la cubierta es de madera a tres aguas, decorada con sencillos motivos geométricos.

Esta ermita alberga la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, de bulto redondo y procedencia mejicana, que lleva el pelo tallado. El por qué de la advocación de Nuestra Sra. de Guadalupe en Agua de Bueyes, se asocia a la procedencia de sus fundadores.

A la Virgen de Guadalupe se le atribuyen numerosos milagros y su santuario, en Extremadura, fue uno de los más visitados de España. En Fuerteventura, también se acudió a esta advocación Mariana en numerosas ocasiones como se refleja en los Acuerdos del Cabildo:
Año 1650.

Por no haber habido aguas considerables en la isla, hasta ahora está muy corta la cosecha, por lo que acordaron se traiga a esta Villa a la Madre de Dios de Guadalupe, del lugar de Agua de Bueyes, y se deposite en la Parroquia, diciéndosele nueve misas cantadas. Y que cada uno de los vecinos dé lo que pudiere para la cera de las misas, y si faltare, se satisfará de los propios de cabildo. Y que se dé parte de lo acordado al Vicario D. Salvador de Goyas, para que determine el día que se ha de ir a Agua de Bueyes en busca de la Virgen, para hacerlo notorio el domingo próximo a los vecinos, a fin de que acudan a la procesión.

Las andas de la Virgen de Guadalupe se encargaron en el año  1675 a Blas García Ravelo, escultor de Garachico que murió sin finalizarlas, por lo que fueron encargadas a Alvaro Ortiz Ortega que las realizó.

La ermita de la Virgen de Guadalupe fue declarada Bien de Interés Cultural con Categoría de Monumento en 1985.

 Ermita de Nuestra Señora de Guadalupe

Ermita de Nuestra Señora de Guadalupe

En el BOC se recogen los elementos que forman parte de esta ermita, y que son los que se relacionan a continuación:

– Retablo de madera situado en la cabecera de la ermita, dividido en dos cuerpos y tres calles separadas por pilastras, en cada una de ellas se abre una hornacina en las que se ubican las imágenes. En el segundo cuerpo aparecen dos lienzos situados en las calles laterales. En la calle central se abre una hornacina que acoge a Cristo Crucificado. En el ático se representa a Dios y al Espíritu Santo. El retablo decorado con motivos vegetales y frutales, es obra del pintor y dorador Juan Bautista Hernández Bolaños, terminándose de dorar entre los años 1782 a 1792. Mide 568 x 375 x 22 cm.

– Pequeño retablo de madera que se encuentra junto al muro del evangelio; está policromado con motivos geométricos y florales en tonos oscuros sobre fondo de madera. Tiene una sola hornacina donde se acoge a la Virgen de los Dolores y una mesa de retablo policromada donde se representa al corazón de María rodeado de motivos florales. Del Siglo XIX aproximadamente.

– Púlpito realizado en madera y cuenta con pie del mismo material. En los casetones se representan símbolos relacionados con la Eucaristía. Siglo XVIII y atribuido al pintor y dorador Juan Bautista Bolaños. Mide 272 x 97 x 200 cm.

– Óleo sobre lienzo representando las Ánimas del Purgatorio. Anónimo. Siglo XVIII. Mide 235 x 340 cm.

– Óleo sobre lienzo representando a la Virgen de Guadalupe. Anónimo. Siglo XVIII. Mide 314 x 215 cm.
– Escultura de bulto redondo de madera policromada, representando a San Antonio de Padua. Siglo XVII. Autor desconocido.
– Escultura de bulto redondo de madera policromada representando a San Juan Bautista. Siglo XVII. Autor desconocido. Mide 74 x 25 x 18 cm.

– Escultura de bulto redondo de madera policromada que representa a la Virgen de Guadalupe, lleva el pelo tallado, paños encolados, piel oscura y manos unidas bajo la barbilla. Su policromía se basa en tres tonalidades: rosa en la túnica, celeste el manto y blanco en su interior, reservándose los dorados para los bordes del ropaje y las flores que adornan la túnica. Su procedencia es mejicana. Preside el retablo mayor. Siglo XVIII. Mide 116 x 65 x 43 cm.

– Óleo sobre lienzo que representa la Natividad. Siglo XVIII. Mide 297 x 202 cm.
– Escultura de candelero, perteneciente a un retablo, representa a la Virgen de los Dolores. Talla de madera policromada del imaginero Juan Pablo Batista Évora. Siglo XVIII. Medidas: 114 cm de alto.
– Pintura de retablo. Óleo sobre lienzo clavado sobre madera representando a San Ignacio de Loyola, de autor anónimo. Situado en el retablo mayor. Siglo XVIII. Mide 40 x 50 cm.
– Pintura de retablo. Óleo sobre lienzo clavado sobre madera representando a San Francisco de Paula, de autor anónimo. Situado en el retablo mayor. Siglo XVIII. Mide 40 x 50 cm.
– Pintura de retablo. Óleo sobre lienzo que representa a Dios, Espíritu Santo y cuatro Ángeles, de autor anónimo. Situado en el remate del retablo mayor. Siglo XVIII.
– Escultura de bulto redondo de madera policromada, que representa a Cristo Crucificado con calvario. Se encuentra en la hornacina del retablo de la Virgen de los Dolores. Del Siglo XVIII, aproximadamente.
– Escultura de bulto redondo, que representa a Cristo Crucificado, tallado en madera policromada. Situado en la hornacina del ático del retablo del Altar Mayor.
– Corona de plata perteneciente a la Virgen de Guadalupe. Según una inscripción ubicada en la base de la corona, fue encargada en 1719 por el mayordomo de la ermita “Bs. Ernandes Alonso”.
– Cajonera realizada en madera policromada. Consta de cuatro puertas. Siglo XVIII. Medidas: 42 cm de alto, por 84 cm de ancho, por 28 cm de grosor.
– Silla de Sede tallada en madera policromada. Presenta motivos decorativos en el espaldar y en el travesaño de los pies. Siglo XVII.
– Andas realizadas en madera policromada perteneciente a la Virgen de Guadalupe. Siglo XVIII.
– Andas realizadas en madera policromada perteneciente a la Virgen de los Dolores. Siglo XVIII, aproximadamente.
– Pila de agua bendita realizada en cantería clara. El pedículo de la pila es troncopiramidal con dos estrías en cada cara paralelas a las aristas.

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