Humedales de Fuerteventura

Los humedales de Fuerteventura son, valga la redundancia, zonas húmedas que se localizan tanto en la costa como en el interior de la isla. Estos ecosistemas cuentan con un gran valor medioambiental, pues acogen una amplia diversidad de vida acuática y terrestre, incluyendo aves, reptiles y plantas endémicas. Además, los humedales ayudan a filtrar las aguas residuales, almacenan agua de lluvia y protegen la costa de la erosión.

Humedales de Fuerteventura

Los humedales de Fuerteventura han constituido, durante siglos, lugares de descanso para las aves migratorias, que vuelan hacia zonas más cálidas desde el frío europeo. 

La isla cuenta con varios humedales que, a pesar de ser, en su mayoría, de origen artificial son de gran interés para las aves que cruzan el cielo majorero.

Los humedales de Fuerteventura más destacados se encuentran en la Isla de Lobos, el Saladar de Jandía, el Charco de Bristol, el embalse de Los Molinos y la Presa de las Peñitas.

Otros humedales como la Rosa de los Negrines, Rosa del Taro y Rosa de Catalina Garcia han desaparecido por completo en pocos años.

Rosa del Taro

Los humedales de Fuerteventura se pueden clasificar en: presas, charcas y saladares.

Las presas de Fuerteventura ocupan barrancos con cauces constantes. Son enclaves de alto interés ornitológico para la avifauna migratoria y la nidificante. En ellos se suelen establecer colonias nidificantes de gallineta común, focha común, tarro canelo, cerceta pardilla especie catalogada en peligro a nivel nacional, chorlitejo chico y cigüeñuela común. Las colas de estos embalses son enclaves de especial interés para la observación de aves.

Cigüeñuela

Fuerteventura tiene una orografía singular, y ya los primeros pobladores aprovecharon esta orografía para crear pequeños embalses de agua, son las denominadas maretas. Levantaban muros de piedra alrededor de la zona encharcada convirtiendo el espacio en depósito de agua. En las orillas de estos humedales es habitual encontrar algo de vegetación donde es frecuente ver gallinetas comunes, limícolas y garzas.

Las Charcas terrosas o rosas son espacios mucho más amplios que las que acabamos de mencionar. Fueron unos de los primeros ingenios que se construyeron en las Islas para acumular agua. Se aprovechaban las zonas donde era abundante la presencia de materiales impermeables o sedimentarios. Estos espacios son de alto valor ornitológico, ideales para la observación de aves tanto nidificantes como migratorias. La Rosa de Catalina García, en el municipio de Tuineje, fue una de las rosas donde mayor concentración de aves hubo de toda la isla.

Focha común

Los saladares costeros supusieron uno de los principales motores económicos de Canarias. Grandes superficies de costa fueron transformadas y convertidas en salinas. En la actualidad son muy pocas las salinas que han sobrevivido. Los saladares como el de Jandía son enclaves idóneos para la observación de gaviotas, charranes y todo tipo de limícolas, y de los mejores lugares para la reproducción del chorlitejo patinegro y la cigüeñuela común.

Entre las especies más destacadas que podrás observar en los humedales de Fuerteventura se encuentran el tarro canelo, la garza real, el águila pescadora, la cerceta pardilla, la lavandera blanca, la lavandera cascadeña, el mosquitero común, la curruca, petirrojos…

Ahora bien no hay que olvidar que los humedales de Fuerteventura están siendo destruidos a un ritmo alarmante debido a las escasas lluvias en estos últimos años, al abandono progresivo de la agricultura tradicional, al deterioro de los hábitats, a la expansión urbana, la construcción descontrolada, y, sobre todo, a la sobreexplotación de los acuíferos. 

Muchos de los humedales originales han sido drásticamente alterados o incluso han desaparecido, lo que ha llevado a la pérdida de biodiversidad y a la degradación de los ecosistemas.

Para proteger los humedales de Fuerteventura y garantizar su uso sostenible, se han implementado diversas medidas. Por ejemplo, se ha establecido una red de áreas naturales protegidas, como el Parque Natural de Jandía y el Parque Natural de Corralejo. Además, se han llevado a cabo proyectos de restauración de humedales, como la creación de zonas de enriquecimiento de humedales y la recuperación de lagunas salinas.

Presa de los Molinos

Día Mundial de los Humedales

El 2 de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales, una fecha designada por la Convención de Ramsar en 1971 para concienciar a la población de la importancia de estos ecosistemas y promover su conservación y uso sostenible.

Los humedales desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de la biodiversidad, en la regulación del ciclo del agua y del clima. Además, son importantes proveedores de recursos y servicios para las comunidades, como el agua potable, pesca, agricultura, turismo y protección contra inundaciones.

Tarro canelo

Sin embargo, los humedales están en claro peligro de desaparecer debido a la expansión urbana, la agricultura, la construcción de presas y diques, la minería y la contaminación. Según la Convención de Ramsar, al menos el 64% de los humedales del mundo se han perdido desde el siglo XX, lo que ha llevado a la extinción de especies y a la degradación de los ecosistemas.

La conservación y el uso responsable de los humedales son esenciales para garantizar un futuro sostenible para las personas y para el planeta. Algunos de los retos a los que se enfrentan incluyen la necesidad de mejorar la planificación territorial y la gestión de los recursos hídricos, promover la participación de las comunidades locales en la toma de decisiones, y fomentar la investigación y la educación sobre los humedales.

El Día Mundial de los Humedales es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de estos ecosistemas y para tomar medidas concretas para protegerlos. Algunas de las formas en que se puede participar incluyen:

  • Aprender más sobre los humedales y su importancia para la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.
  • Participar en actividades de conservación y restauración de humedales locales, como la plantación de árboles y la eliminación de especies invasoras.
  • Compartir información sobre los humedales en las redes sociales.
  • Apoyar a organizaciones que trabajan en la conservación de los humedales y en la sensibilización sobre su importancia.
  • Participar en eventos y actividades organizadas por la Convención de Ramsar y otras organizaciones en el Día Mundial de los Humedales.

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