Los Bunker en Fuerteventura.

Fortificaciones defensivas de la Segunda Guerra Mundial en Fuerteventura.

Bunker en las Salinas del Carmen (Antigua)

Bunker en las Salinas del Carmen (Antigua)

Recorriendo las costas majoreras, observamos algunas pequeñas construcciones abovedadas a ambos lados de carreteras y caminos. Son emplazamientos militares llamados Bunkers, que fueron realizados durante la Segunda Guerra Mundial. Estas construcciones con forma de setas, están realizadas de cemento y piedras, y son de escasas dimensiones, no más de un par de metros de altura. Se caracterizan por sus estrechos y alargados ventanucos, y se utilizaron para emplazar la artillería de costa.

Los Nidos de Ametralladoras o Bunkers eran de 2 tipos, sencillos y dobles, dependiendo del número de armas automáticas, ametralladoras o fusil ametrallador. Las armas automaticas del bunker, baten de flanco toda la playa ante un desembarco de fuerzas enemigas. Debían resistir impactos de artilleria de 150mm. En Fuerteventura, se proyectaron 12 bumker sencillos y 45 dobles, cuyas formas eran (Semicirculares, rectangulares, circulares con solera, circulares sin solera, de solo un frente con o sin solera, y de 2 frentes con solera, todos de 0,80 metros de espesor de hormigón).

En agosto de 1940 la Comandancia de Obras y Fortificaciones de Canarias ordena la fortificación de la Isla de Fuerteventura.

Antecedentes

En 1939 los mandos militares británicos en su empeño por frenar al III Reich, estudiaban la manera de apoderarse del archipiélago Canario. El objetivo principal era la captura del Puerto de la Luz y el aeródromo de Gando, tras lo cual habría que conseguir la rendición de la sede de la Capitanía General del archipiélago, que se ubicaba en Tenerife. Más tarde las fuerzas de asalto tomarían el resto de islas, especialmente Fuerteventura y Lanzarote, porque jugaban una labor primordial por su cercanía a Africa. Este plan se llamaba Plan Pilgrim, y estuvo durante casi dos años pendientes de la orden de ejecución.

Así lo confirmó Churchill :

Tan grande era el peligro que casi durante dos años mantuvimos constantemente en alerta de pocos días una expedición de más de 5.000 hombres y sus barcos preparados para tomar las Islas Canarias, mediante las cuales podríamos mantener el control aéreo y marítimo sobre los U-boats…

Bunker en las Salinas del Carmen (Antigua)

Bunker en las Salinas del Carmen (Antigua)

Mientras Gran Bretaña comenzaba a preparar la expedición contra Canarias, Alemania empezaba a plantearse la idea de la creación de un gran imperio colonial en África central, para cuya defensa serían de gran utilidad las Islas Canarias.

El temor a que las islas fueran ocupadas preventivamente por británicos o norteamericanos, especialmente si se atacaba Gibraltar, por parte del Eje apoyado por España, hizo acelerar que el capitán general del estado organizara la defensa del archipiélago.

En 1941 el capitán de fragata Krauss, recibió el encargo de realizar un informe detallado, sobre la situación militar de las islas Canarias y las medidas a tomar en consideración para su defensa. Entre las medidas que Krauss proponía estaban las respuestas a las posibles amenazas que se cernían sobre las islas. En el caso de que fuerzas enemigas bombardeasen los principales puertos y aeródromos para inutilizarlos, se tendría que rechazar su ataque mediante el empleo de la artillería de costa y las fuerzas navales.

La artillería de costa contaría con una línea formada por bunkers armados de ametralladoras y cañones antitanque en los extremos de las calas, batiéndolas por los flancos con tiro de enfilada, que frustraría cualquier intento de ocupar los principales puertos o desembarcos de las playas.

Se proponían seis piezas Skoda de 76’2 mm, para la Bocaina cuatro en Lanzarote y dos en Corralejo, que junto con los Nordenfelt de 57 mm serían los encargados de impedir los desembarcos.

El despliegue se completaba con la Defensa Contra Aeronaves, la cual debería consistir en cañones y ametralladoras alemanas. Cuatro baterías de 75/36, serían desplegadas en Corralejo, mientras que otras dos, motorizadas, formarían la reserva de Fuerteventura. Habría que instalar dos baterías de cuatro cañones Ordóñez de 150 mm a cada lado de La Bocaina, además de otra de cañones rusos de 152’4 mm en el istmo de Jandía, para prohibir el fondeo de buques enemigos.

Detrás de la artillería de costa se situaría la infantería, reforzada con unidades de artillería de campaña, quedando finalmente una reserva compuesta por unidades de infantería, artillería motorizada, que se situaría en Casillas del Ángel y efectivos de animales de carga como camellos, todo esto se debería completar con la utilización de torpederos y submarinos.

Bunker en las Salinas del Carmen (Antigua)

Bunker en las Salinas del Carmen (Antigua)

El Informe de Krauss concluía, que en el caso que Alemanía estuviera interasada en aportar material bélico a la defensa de Canarias, ello podría suponer un gasto enorme de material y esfuerzo, ya que el ejército español, no contaba ni con efectivos suficientes ni experiencia táctica militar para asegurar la defensa de Canarias.

Además según las palabras de Krauss, los intelectuales habían sido anteriormente republicanos, antimilitaristas y anticlericales, por lo que también habría que hacer una labor de propaganda y una influencia que permitiera ganarse a los intelectuales. Todo ello sin menoscabar de las repercusiones económicas, que atravesarían las islas, ya que en gran medida Canarias dependía de las exportaciones e importaciones del extranjero, fundamentalmente hacia Inglaterra y Francia.

La defensa de Fuerteventura con Bunker

No obstante a tenor de que España no iba a intervenir en la Segunda Guerra Mundial, los alemanes junto con España comenzaron la defensa de Canarias. En 1941 se instalaron en Corralejo las baterías de costa para la defensa de La Bocaina, al igual que otra en Matas Blancas para evitar que el enemigo fondease en Gran Tarajal.
Las espectativas comenzaban a descender como queda reflejado en los informes enviados en marzo de 1942.

Efectivos de la Comandancia Militar de Fuerteventura en 1942:

Mando: Coronel Valeriano Rubio Losada. Puerto Cabras
Agrupacion de batallones de infantería n.32.Teniente coronel Alejandro Rodríguez Rivero. Puerto Cabras.

Batallón de infanterían. 32.  Comandante Luciano Cervera Zanon. Gran Tarajal.
Batallón de infantería n.132. Comandante Juan Gandía Navarro. La Oliva
Batallón de infantería expedicionario del 73 regimiento de infantería. Puerto Cabras.

Artilleria:

Grupo de Campaña del 7 Ramix.Puerto Cabras
3 baterias de piezas Krupp-Ansaldo de 77mm.

Artilleria auxiliar de costas:
4 piezas Skoda de 76,2mm

Artilleria Antiaerea:
4 ametralladoras de 20mm. Aeródromo.

Destacamentos de zapadores y transmisiones del 4 grupo mixto de ingenieros.
Destacamentos de Sanidad e Intendencia de los Grupos regionales de Canarias

 

En Fuerteventura, a pesar de la realización de 200 kilómetros de pistas, no se podía atender los servicios de Artillería a causa de la escasez de vehículos y gasolina, no había alumbrado propio ni supletorio, además la isla no contaba con talleres, ni tampoco con mecánicos especializados. A pesar de todo se siguió reforzándo la defensa de Canarias pero sin alcanzar entonces la eficacia necesaria. En 1945 todavía no se habían terminado de construir los bunker de costa en Fuerteventura, que tras el fin de la Segunda Guerra Mundial fueron abandonados.  Las unidades expedicionarias regresaron a la Península y el Regimiento de Artillería Mixto num. 8, disolvió la mayor parte de las baterías que había desplegado por la provincia de Las Palmas. Hoy en dia quedan en la isla más de 60 de estas construcciones.

 

 

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