FIESTA DEL ÁRBOL EN FUERTEVENTURA

La Palmera Canaria (Phoenix Canariensis)

La Palmera Canaria (Phoenix Canariensis)

Cuando llega la primavera, son muchos los centros escolares que se afanan por realizar actividades educativas, orientadas a que su alumnado ame y cuide el planeta. Salir a plantar árboles es una de ellas. Aunque podamos pensar, que esta actividad se lleva a cabo desde hace poco tiempo, pues nos parece una iniciativa muy moderna y acorde con los tiempos de concienciación medioambiental, el hecho es que esta actividad extraescolar surgió a finales del siglo XIX. Incluso hubo una festividad, de carácter laico, que se convirtió en una celebración de gran popularidad anual, nos referimos a La Fiesta del Árbol.

El Culto al árbol

Hablar del culto al árbol, nos remonta al principio de los tiempos. Todas las culturas son sabedoras de la importancia que tiene el árbol como elemento sustentador de la vida. La veneración del árbol como elemento divino, se realiza desde la antigüedad. Para la cultura céltica era fundamental y constituía un símbolo de comunidad. Se celebraban fiestas tanto en invierno como en los primeros días de primavera, en los que se rendía culto a los árboles.

La Fiesta del Árbol

Los orígenes de La Fiesta del Árbol hay que buscarlos en Francia, en el año 1790, en la conocida como “Fiesta de los árboles de la Libertad”, cuando se plantaba un árbol en medio de una plaza, u otro punto importante del pueblo. El árbol representaba la libertad de dicha comunidad, que consiguió librarse de la opresión tras la Revolución Francesa y vivía en igualdad. Las autoridades hacían discursos. Había una comida comunitaria en medio de la exaltación de banderas tricolor, y el árbol pasaba a llamarse, “el árbol de la libertad”.

Esta costumbre pasó primero a Alemania e Inglaterra, y después llegó a nuestro país. El primer árbol de la Libertad que se plantó en España fue en 1805, en la localidad cacereña de Villanueva de la Sierra. Después de eso, hasta el último cuarto del siglo XIX, se plantaron muchos Árboles de la Libertad en España. 

El Guaydil o guaydin

El Guaydil o guaydin

El 22 de Abril de 1882, esta fiesta se transmutó, en una celebración lúdica de alcance nacional en Estados Unidos. En la ciudad de Cincinnati se hizo una plantación de árboles simbólica en la que participaron activamente los maestros y alumnos de las escuelas públicas de la localidad. Quedó desde ese momento instaurada, la Fiesta del Árbol, como una actividad escolar. 

A partir de 1896, se implantó en España “La Fiesta del Árbol”, como actividad en las escuelas.

En Canarias, la primera referencia documentada en la que se realizó una reforestación, a modo de fiesta, y como modo de regenerar los bosques isleños, data de 1899, y tuvo como precursor a Manuel de Ossuna, miembro destacado de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife. Sin embargo, será el periodista y escritor canario Francisco González Díaz, el verdadero impulsor de las fiestas del árbol en nuestro archipiélago. 

González Díaz era sabedor de que sin el apoyo de la iglesia, ninguna iniciativa podría prosperar en aquella época. El escritor intensificó sus lazos de amistad con el Padre Cueto, quien se sumó a esta iniciativa, solicitando que se plantaran árboles en 

“los terrenos adyacentes a los templos, ermitas y cementerios, o cualesquiera otros que hubiere aún en propiedad de la Iglesia al objeto de contribuir a la propagación del arbolado” 

Ermita de San Agustín - Tefía

Ermita de San Agustín – Tefía

La primera Fiesta del Árbol de Gran Canaria se celebró en la Plaza de la Feria, el 29 de abril de 1902, aniversario de la incorporación de la isla a la Corona de Castilla.

La Fiesta del Árbol en Fuerteventura

La labor que realizó, en septiembre de 1903, el periódico majorero La Aurora, tuvo un papel importante en la celebración de la Fiesta del Árbol a principios de siglo. En dicho diario se publicaron varios artículos, algunos escritos por González Diaz sobre la Fiesta del Árbol.

La Aurora nº 137 – 7 de Septiembre de 1903

“la implantación de la Fiesta del Árbol, acto hermoso y de trascendencia, que secundado por los demás pueblos, será el origen de la transformación de la Isla, no solo bajo el aspecto meteorológico, sino también bajo el aspecto de la prosperidad”

El 5 de octubre de 1903 se organizó la primera Fiesta del Árbol en Fuerteventura. 

En 1904 se constituyó en la capital majorera, Puerto de Cabras por aquel entonces, la Junta Local de la Fiesta del Árbol. Estaba presidida por el alcalde Juan Domínguez, quien solicitó al Ingeniero Jefe de Montes de la provincia, el envío de mil plantas del vivero de La Laguna, para poder convocar la Fiesta ese año. 

Entre los miembros más destacados de la junta de la Fiesta del Árbol estuvieron José Manuel Hernández de las Casas como Vicepresidente, Victoriano González Carballo era el Tesorero, Secundino Alonso fue el Secretario, mientras que Domingo Hernández González, Balbino Cañal Fernández, Ramón F. Castañeyra, eran los Vocales.

En 1915, un decreto del rey Alfonso XIII declaró obligatoria la celebración anual de una Fiesta del Árbol.

Entre las personas que más trabajaron, en nuestra isla , para que estas fiestas fueran acogidas con gran entusiasmo por los escolares, se encontraba Ramón Castañeyra, férreo defensor tanto de la Fiesta del Árbol como de la reforestación. Ramón Castañeyra estuvo al frente de estas iniciativas medioambientales, hasta bien entrada la década de los 20 del siglo pasado. 

Así lo dejó escrito el rotativo La Prensa del viernes 31 de marzo de 1922:

 

FIESTA DEL ÁRBOL

 El delegado del Gobierno, don Ramón Castañeyra Schaman, solicitó del ingeniero jefe forestal en Tenerife le remitiese un buen número de árbolitos para distribuir en todos los pueblos, con el fin de hacer la oportuna plantación inmediatamente.

Ya se han remitido 3.000 eucaliptus, que distribuyó el señor Castañeyra, dando 400 a cada pueblo.

Prepáranse con tal motivo, la fiesta del árbol en cada una de las localidades favorecidas.

Durante las Fiestas del Árbol, no solo los escolares plantaban árboles, sino que también se realizaban actividades lúdicas y deportivas. Contaban con un programa de festejos, que en ocasiones duraba varios días. Se hacían recitales de poesía, charlas sobre la importancia de los árboles, exposiciones artísticas.

Había concursos, entre otros temas, de “operaciones aritméticas”, de “trabajos manuales”, de “educación de la voluntad”, y de “monográficos de árboles”. A los premiados se les daba un diploma y una cuantía económica que iba en función de lo que la Junta de la Fiesta del Árbol pudiera recaudar, con las aportaciones voluntarias de varias empresas y los convecinos.

La Fiesta del Árbol no acababa ese día, sino que en la mayoría de las ocasiones los plantones se cuidaban debidamente durante todo el año.

Con el inicio de la Guerra Civil, La Fiesta del Árbol dejó de celebrarse como tal, y aunque tuvo algunos repuntes, no fue lo mismo.

Por suerte desde hace unos años son muchos los centros escolares que celebran el Día del árbol (26 de Abril), el del Medio ambiente (5 de Junio), el de los humedales el 2 de febrero, etc.

Marcar como favorito enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *