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Equipaje de ultramar

Equipaje de ultramar

Equipaje de ultramar

Equipaje de ultramar

Equipaje de ultramar. Este conjunto de esculturas realizado en bronce por Eduardo Úrculo en el año 2000 se encuentra situado en la antigua plaza de los paragüitas, frente al desaparecido muelle municipal formando parte del Parque escultórico de Puerto del Rosario. “Es un homenaje al viajero y acaso un guiño a los procesos migratorios de antaño, cuando los majoreros partieron cargados de “magua” y recuerdos”.

Decía Eduardo Úrculo que:

«El viaje  es la memoria a cuestas, con todas sus esencias y perfumes, circunstancias y sustancias».

Eduardo Úrculo fue pintor, grabador y escultor, nació el 21 de septiembre de 1938, en Santurce, aunque se trasladó a Asturias con su familia en 1940, tierra con la que siempre siguió vinculado.

Eduardo Úrculo es el máximo exponente del Pop Art en España, el rey del Pop Art español, uno de los creadores más relevantes del arte del siglo XX. Nadie como él para sacar arte de la vida cotidiana, sus maletas de hombre de mundo, un sombrero o un paraguas apoyado sobre el equipaje, nos transportan a la época de los galanes de Hollywood. Arte para ver en la calle, a Eduardo Úrculo le gustaba estar próximo a la gente y que su arte se viera.

No fue hasta 1984 cuando realizó sus primeras esculturas en bronce.  En ellas, Eduardo Úrculo, que siempre se consideró como «un pintor que hace esculturas», reproduce en bronce las imágenes más significativas de su pintura: sillas vacías, maletas, paraguas, sombreros, etc.

Entre sus esculturas más conocidas se encuentran algunas que, al igual que “Equipaje de ultramar”, se ubicaron en lugares públicos, como: “El viajero” (1991), en la estación de Atocha de Madrid; “Homenaje a Santiago Roldán” (1993), en los jardines de la Villa Olímpica de Barcelona; “El regreso de Williams B. Arrensberg” (1993), en la plaza Porlier en Oviedo, “Culis Monumentalibus” (1991), en la Calle Pelayo frente al teatro Campoamor en Oviedo;  “Los libros que nos unen, homenaje a Emilio Alarcos”(1999), en la calle Emilio Alarcos Llorach, también en Oviedo o “Exaltación de la manzana” (1996), en el parque Ballina de Villaviciosa.

El sombrero es un elemento presente en sus esculturas, grabados y pinturas. En palabras de su hijo Yoann «Hizo del sombrero su símbolo, aunque no pudo cumplir su gran sueño, exponer en Nueva York y comerse la Gran Manzana». Murió en marzo de 2003, poco antes de que su sueño se cumpliese, ya que tenía previsto exponer en esta ciudad en julio de ese mismo año. Su viuda y su hijo continuaron con los trabajos y exposiciones que el artista dejó pendientes antes de morir para mantener vivo su recuerdo.

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