EL PÓSITO EN FUERTEVENTURA

EL PÓSITO EN FUERTEVENTURA

Almacén de cereal en Madrigal de las Altas Torres

Almacén de cereal en Madrigal de las Altas Torres

Durante varios siglos Fuerteventura tuvo como actividad principal el cultivo de cereal. Esto proporcionó una constante inquietud entre los agricultores majoreros, pues dependían de las lluvias y de las plagas para poder subsistir. En 1599 se creó el Pósito en Fuerteventura, un sistema comunitario que intentaba paliar en la medida de lo posible la escasez de grano.

El pósito es un edificio destinado originariamente al almacenaje de cereal (trigo, cebada y centeno). Sirvió para ayudar al abastecimiento de los campesinos, proporcionándoles cereal en épocas de penuria, con el fin de garantizar su existencia para las sementeras de las cosechas del año siguiente, y para el abastecimiento de la población. Este cereal tenía un precio intervenido y era asequible.

Este sistema comunitario de almacenaje y distribución de cereal ya existía en la península, pero no fue hasta el siglo XV, cuando los Reyes Católicos fijaron  la primera legislación de estos espacios, aplicando una tasa que evitaba los precios abusivos. La institucionalización de los pósitos se consolidaron mediante una Real Cédula de Felipe II de 1584, que es una recopilación de ordenanzas y normas ya en uso de los pósitos desde tiempo atrás.

El primer Pósito que se constituyó en Fuerteventura fue el 30 de mayo de 1599, se reúnen en las ruinas de la Parroquia de Betancuria, bajo la supervisión de Gonzalo de Saavedra, señor de Fuerteventura y Lanzarote. En su fundación participaron, los oficiales de la guerra, el vicario, el beneficiado, el comisario del Santo Oficio y los vecinos y hombres principales de Fuerteventura, mediante la aportación voluntaria de trigo, cebada y dinero, de unos 185 vecinos que entregan unos 650 reales y algunas fanegas de trigo y cebada. Siendo la organización y gobierno del primer pósito de Fuerteventura la misma que la del pósito de Telde.

Los campesinos a los que se les repartían granos, estaban obligados a realizar escritura ante el escribano, teniendo fiadores que se comprometían a restablecer lo que se les adelantaba. Además de lo prestado, los campesinos debían devolver, un almud llamado de “creces” o intereses por cada fanega prestada, que contribuiría a reponer las reservas del pósito al año siguiente. Si no se disponía de cereal para pagar lo prestado se tenía que reembolsar en dinero.

El primer Pósito de Fuerteventura se situó en Betancuria, y estuvo funcionando hasta la primera mitad del siglo XVIII y se utilizaba en paneras o sobrados de los vecinos de Betancuria, a los que se les pagaba un alquiler anual.  También se alquilaban almacenes para pósitos en otras zonas de la isla como Pájara, La Oliva, Tetir y Antigua.

Rosa del Taro

Rosa del Taro

Estructura administrativa del Pósito:

En las ordenanzas se establece que sea el cabildo quien haga cumplir el buen funcionamiento del pósito, nombrando para ello en el primer cabildo del mes de enero de cada año, a los vecinos de Fuerteventura para que administrasen el trigo. Los administradores no podían renunciar a sus cargos, y si lo hacían eran castigados con multas y penas de cárcel.

El depositario: a cuyo cargo se encontraba el control de los fondos de dinero y granos, tenía  entre sus funciones la de asistir a la entrega del trigo tanto a los vecinos como a las panaderas, también cobrar lo prestado, por  lo que cada año debían dar cuentas de su gestión a los nuevos depositarios. El depositario era el que velaba por el buen cuidado del grano y avisaba a los administradores para que decidieran sobre su reparto tras una reunión de inspección.

Administradores: Eran los responsables últimos del pósito. Se nombraban cuatro administradores y siempre estaban presentes en los acuerdos del pósito.

Comprador del trigo del pósito: Era una persona de confianza nombrada por el pósito que se encargaba de comprar el trigo entre los campesinos con el dinero del pósito.

Los administradores y los depositarios fueron puestos ocupados por campesinos, muchos de ellos analfabetos y no sabían ni siquiera firmar. Debían asimismo cuidar de que el grano no se estropease, pues debido al clima podía picarse de gorgojos, por lo cual debía traspasarse el grano de unas paneras a otras o ser repartido.

El Pósito de Fuerteventura ayudó en lo que pudo a la población en los años de sequías y hambrunas que azotaron la isla, pero las deudas incobrables y el mal estado de la agricultura isleña hicieron que esta institución nunca despegara del todo, y desapareció por completo en el siglo XVIII.

En los acuerdos del cabildo se encuentran numerosos registros acerca del pósito de Fuerteventura.

481 Legajo 4, f. 34,1 Enero 1653. Villa de Betancuria.

A. Mayor, Nicolás Lorenzo, Regidores, Rodrigo de la Vega, Lorenzo de Armas, Juan de Torres, Juan Mateo Cabrera y Manuel Cabrera. Escribano, Díaz de León.

El Regidor Rodrigo de la Vega, encomendado por este Cabildo para comprar trigo en Canaria, con tres mil reales del Pósito, trajo 100 fanegas de trigo. Se acuerda traerlo a esta Villa y entregarlo al depositario del Pósito, para que se vaya gastando en pan amasado, a razón de 32 reales fanega, por ahora y hasta que se ajuste. Y el pan cocido de a cuarto ha de tener 4 onzas. Se cursará mandamiento para que mañana esté en la Villa el depositario, y pasado mañana se halle en la Vega de La Antigua, donde se le entregará el trigo que traerá a esta Villa.

Acuerdo de Creación del Pósito de Fuerteventura en 30 de Mayo de 1599. (Archivo Histórico Insular de Fuerteventura).

En el nombre de Dios todopoderoso y de la gloriosísima Virgen Santa María, su bendita madre, en el día del Espíritu Santo, D. Gonzalo de Saavedra, Señor desta isla de Fuerteventura y de Lansarote y Capitán General dellas por el Rey Nuestro Señor, estando en esta parroquia de Nuestra Señora de la Concepción, en treinta días del mes de mayo deste año de nuestra salvación de mil y quinientos noventa y nueve, apersibió a Justicia e regimiento, oficiales de la guerra e otros vecinos e ombres prensipales desta su isla de Fuerteventura, juntamente con el señor Bicario Ginés Cabrera de Betancor, beneficiado desta isla y Comisario del Santo Oficio de la Inquisición en esta isla y les dio a entender la mucha nessesidad que esta dicha isla de Fuerteventura tiene de que se haga un Pósito de pan para el remedio de pobressa y nessesidad della, al qual cada vecino diese lo que pudiera, conforme a la nessesidad presente. A el qual que sea y era su voluntad se diebse el gobierno que tiene el Pósito de la ciudad de Telde, do es en la isla de Canaria, con más que agora, ni en nengún tiempo, tuviere poder otro qual pueblo por elesión de las personas que nombrase en el día del año que se acordase en esta parroquia e capilla de la Concepción, que está para acabarse, con facultad de añadir e quitar aquello que paresciese en daño e provecho del dicho Pósito, por la orden que será escripia al fin deste padrón, donde avrán serca casas las personas que se animaren a hasser esta buena obra y acudir al buen deseo que el dicho Señor D. Gonzalo de Saavedra tiene de que esta buena obra tenga efecto. Lo qual passó ante mi, Francisco Hernández Salvatierra, escribano público desta isla.

Francisco Hernández Salvatierra, escribano público (rubricado)

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