El aceite de oliva de Fuerteventura

En Agosto comienza la recogida de aceituna en Fuerteventura, con las variedades arbequina, hojiblanca y picual. La zafra concluirá con la recogida de aceituna verdial de Huévar a finales de septiembre y principios de octubre. En 2021 se espera recolectar 300.000 kilos de aceitunas que podrán transformase en unos 30.000 litros de aceite de oliva virgen extra.

Es curioso que, a pesar de que Fuerteventura cuente, desde hace siglos, con un buen número de topónimos relacionados con aceitunas y olivos, la isla no haya adquirido una cultura olivarera hasta hace bien poco.

Historia del olivo y del aceite de oliva en Fuerteventura

Ya en el “Le Canarien”, las crónicas de la conquista de Fuerteventura, se hace mención a la gran cantidad de olivos con los que contaba nuestra isla, a principios del siglo XV.

Así se describe Fuerteventura en 1404:

 El país no es tan lleno de grandes bosques, como las islas mencionadas más arriba, sino sólo de árboles pequeños, que producen leche muy medicinal, en forma de bálsamo, en todo el país, y de otros árboles muchos, que producen dátiles y aceitunas, almáciga y otras cosas raras. 

En otro pasaje de el Le Canarien se puede leer:

De otros árboles, como de palmeras que producen dátiles, de olivos y de lentiscos, hay gran número.

Ahora bien, estos “olivos” y sus “aceitunas” no son los olivos que todos conocemos (Olea eropaea L) y de los que se extrae el aceite de oliva. Son, en realidad, acebuches, una versión silvestre del olivo.

Los aborígenes de Fuerteventura utilizaron la madera del acebuche, principalmente, como material de combustión y para la elaboración de herramientas.

En Fuerteventura, al igual que ocurre en otras islas, al acebuche se le llamó, tras la conquista castellana: aceituno, dando origen a una amplia gama de topónimos. 

El crecimiento del aceituno es bastante lento en comparación con otros árboles, por ello las autoridades tuvieron que tomar medidas para protegerlo y que no desapareciera. 

En los Acuerdos del Cabildo encontramos varias disposiciones al respecto, veamos una:

Legajo 1, f, 160, 22 Junio 1615. Villa de Betancuria.

Acordóse que, so pena de 10 ducados y 20 días de cárcel, ningún vecino corte chaparros ni aceitunos ni ramajes sin licencia, ni tampoco tarajales.

La llegada de los europeos a Canarias trajo consigo una nueva agricultura. Tanto en Gran Canaria, como en Tenerife y La Palma, sí se introdujo el cultivo del olivar, de manera efectiva, a mediados del siglo XVI, así como la construcción de molinos de aceite o almazaras. A día de hoy todavía se pueden ver, en Gran Canaria, algunos históricos molinos de aceite.

También hubo intentos de cultivar el olivo en Fuerteventura,  desde hace siglos, con la variedad “Verdial de Canarias”, pero fue meramente anecdótico. De hecho, en los exteriores de la Casa de los Coroneles podemos ver una piedra troncocónica que perteneció a un molino de aceite. 

La primera referencia seria para introducir el olivar en Fuerteventura data del último tercio del siglo XVIII. En mayo de 1777 se intentó constituir una Sociedad de Agricultura para el desarrollo de este sector en la isla. Su función, como se puede leer en los Acuerdos del Cabildo sería la de:

(…) traer plantas de viñas, algodón, olivos, almendros y moreras que mejoren las subsistencias y no obliguen a sus moradores a peregrinar a las otras islas, evitando las hambres, muertes y «despopulación» que se observa los años malos (…) 

Pero, recibida la Real Cédula para su establecimiento, se acordó que dicha Sociedad no se constituyera, pues los vecinos de Fuerteventura no podían contribuir con los doblones exigidos para la creación de los estatutos, dada la miseria que había en la isla.

Así que durante siglos Fuerteventura dependió de la importación de aceitunas y aceite de oliva desde Sevilla y Huelva.

El precio de estos productos estaba regulado por el Cabildo. 

5 Marzo 1716. Villa de Betancuria.

Acordaron que el vino malvasía se venda dos reales de vellón, y el mejor de vidueño a catorce cuartos. El aguardiente mejor a cinco reales de vellón, el aceite a diez reales el cuartillo

14 enero 1778. Villa de Betancuria

El medio almud de aceitunas a tres reales (…)

Asimismo, los habitantes de la isla no podían revender estos productos. Solo se podían adquirir en tiendas oficiales.

22 Septiembre 1626. Villa de Betancuria

Acordaron que nadie venda vino, aceite y otras mercaderías que vengan a esta Isla si no fuere con licencia del Cabildo y al precio mandado.

Cabe destacar que a partir del siglo XVIII, se comenzó a comercializar, en Fuerteventura, el aceite de pescado. Para distinguir el de oliva de los demás se le denominó a este: “aceite dulce” y “aceite de comer”. 

No sería hasta los albores del siglo XXI cuando unos pocos agricultores empezaron a plantar olivos en Fuerteventura. Para la transformación del aceite de oliva, los olivareros, tuvieron que instalar sus propias almazaras, pero debido al gran auge que ha ido tomando el cultivo del olivar en Fuerteventura en los últimos años, el Cabildo ha instalado una almazara de gran capacidad en la Granja Experimental de Pozo Negro.

El olivo es un árbol extremadamente rústico que se puede cultivar en buenas condiciones sobre muy diferentes suelos, tanto de carácter básico como moderadamente ácido. Las particularidades del suelo, de los municipios de Tuineje y Antigua, y el trabajo incansable de agricultores han dado como resultado uno de los mejores aceites de oliva de Canarias. No en vano casi todos los años, desde 2015, los aceites de oliva de Fuerteventura, por su sabor afrutado, su amargor y su picor han cosechado diversos galardones en el Concurso Oficial Agrocanarias, entre ellos:

El aceite de oliva Teguerey.

Este aceite de oliva elaborado, en Tuineje, por Luis Hernández, y comercializado bajo la marca Teguerey, fue reconocido en 2018, con la ‘Gran Medalla de Oro’, que lo acredita como el mejor aceite de oliva virgen extra de Canarias. En 2020 y 2021 obtuvo la Medalla de Oro. Es un aceite mezcla-coupage de 80% arbequina y 20% hojiblanca.

Otra variedad de aceite de oliva de la misma marca, Teguerey, también ha sido reconocido con la Medalla de Plata en los concursos de Agrocanarias de 2018, 2019 y 2021.

Aceite de Oliva ‘Hacienda Jiménez Tres Olivos’

El aceite de oliva elaborado en Antigua, y comercializado bajo la marca ‘Hacienda Jiménez Tres Olivos’, ha sido premiado con la Medalla de Plata en 2018 y 2020. Este producto es una mezcla de 80% picual y 29% arbequina.

Aceite de Oliva ‘Agroturismo La Gayria’

El aceite de oliva de José Santana Doramas, elaborado solo y exclusivamente con aceitunas de la variedad hojiblanca ha sido finalista en varias ocasiones, en el Concurso Oficial Agrocanarias, y obtuvo la Medalla de Plata en 2018 y 2020.


Topónimos de Fuerteventura relacionados con la aceituna.

Fuerteventura cuenta con más de una veintena de topónimos  relacionados con el mundo olivarero. 

La Oliva, es, como no, el topónimo más importante. Pero podemos encontrar en documentación histórica y mapas de la época, otros topónimos escritos tanto con C, como con S e incluso con Z, denominando diferentes accidentes geográficos que hacen relación al fruto del olivar. 

Destacamos: 

Con Aceitún: baja, callao, tablero, y valle.

Con Aceituno: barranco, llano, lomo, boca, fuente, majada, morro, playa, punta, tablero y valle.

La Fuente de la Aceituna, El pico del Aceitunal, el morro, norte y la Fuente del Aceitunal son otros topónimos. 

Sin embargo, la Montañeta de La Manteca de Aceitún, es, para nosotros, el topónimo más curioso y en el que se puede ver claramente la relación con nuestro oro líquido.

Se ha llegado a plantear que el topónimo Aseitún, escrito con  “S” no tenga nada que ver con el aceituno, que es como en la isla se denominaban a los acebuches.

Llegar a pensar que porque un topónimo aparezca escrito con grafías diferentes son cosas distintas, es tener una visión muy encorsetada del devenir histórico de la lengua castellana. En muchos casos los europeos intentaban reproducir los fonemas de los aborígenes, como es el caso de Erbania, que lo encontramos escrito de más de 20 modos distintos. Nadie se plantea que Erbanye, sea una isla diferente a Erbane o a Erbania porque lo hayan escrito de formas distintas.

En otras ocasiones simplemente no había unas reglas claras para escribir determinados nombres. Es el caso que nos ocupa. Aseitún es lo mismo que Aceitún, o Azeitún, y hacen relación inequívoca al aceituno, ya sea porque haga alusión al color del territorio (pardo oscuro casi negro) o porque allí crecieran acebuches u olivos.

El color Azeituno no es nuestro “verde oliva” actual, sino otro. Era un pardo negruzco, el mismo que tenía el denominado “papel toledano“, un papel grueso, moreno y mal molido, lustroso y muy cargado de cola, que hacían los musulmanes desde principios del siglo XI.

Volviendo al Aceite. En diferentes documentos encontramos aceite escrito con z, c, s pero también con “y”. Incluso, se dan casos que, en el mismo texto, aparecen escritos de dos maneras diferentes. Esto también ocurre con olivo y sus derivados, escrito tanto con v como con b.

Ahí van algunos ejemplos:

Un olivo viejo grande en haça y olivar de Juan de la Peña que es el mayor de todos los del olibar cerca de una rambla que deciende de la sierra,… 

Libro de habices de las iglesias del Valle de Lecrín. – 1526


de alli passaron a Fuerteventura  (…) metieron vna saca de viscocho, vna botija de azeite y otra de vinagre dos quarterolas de agua y unas pocas de azeitunas (…)

Fray Juan de San Francisco. 1672 – Procesos de la Santa Inquisición en Canarias


No es tan larga como la Graciosa, pero produce orchilla y se crian en sus orillas gran cantidad de pardelas, aves mui semejantes a las gabiotas, de las cuales sacan los de Lanzarote azeyte y grasa para alumbrarse (…)

Joseph Ruiz -1772.

Y así podríamos seguir días y días.

Lugares para visitar en Fuerteventura

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