Curiosidades de la Punta del Tostón o de la Ballena

Faro del Tostón desde la playa de los Charcos
Faro del Tostón desde la playa de los Charcos

La isla de Fuerteventura cuenta con rincones únicos donde la belleza más salvaje se entrelaza con los pueblos costeros. Un buen ejemplo de ello lo tenemos en la Punta del Tostón, cerca de la localidad de El Cotillo, al norte de Fuerteventura.

Desde hace tiempo este espacio se ha convertido en uno de los enclaves más visitados de la isla, protagonista de múltiples postales viajeras.

Contemplar el atardecer cerca del centenario faro del Tostón es toda una experiencia. ¿Y qué decir de sus playas?. La Punta de la Ballena está jalonada de pequeñas calas, y recovecos volcánicos ideales para disfrutar del sol, el aire puro y la naturaleza.

Aquí darse un baño en las transparentes aguas del atlántico es, siempre, un placer. Pero la experiencia se convierte en algo inolvidable cuando, además, se hace en una de las piscinas naturales de la Caleta del Marrajo, o los Charcos como es más conocida esta sucesión de calas, situadas a la derecha del faro.

El Faro del Tostón es el elemento arquitectónico más destacado que, actualmente, podemos contemplar en la Punta de la Ballena. Sin embargo, siglos atrás este lugar era un hervidero de embarcaciones que iban y venían de otros puertos.

Desde principios del siglo XVI, la Punta del Tostón se convirtió en punto de partida de los navíos que se acercaban hasta las costas africanas.

En el plano levantado por Torriani, en 1592, se sitúa el puerto del Tostón cerca de la Punta de la Ballena. Era el primer lugar donde los barcos, provenientes de Lanzarote, podían encontrar abrigo. El primer Puerto del Tostón se le llamó, también, del Arrecife. La denominación de Puerto del Arrecife se debe a la presencia, en sus inmediaciones, de una pequeña ensenada, protegida por un arrecife, utilizada para carenar y fondear barcos. En el siglo XIX quedó cegada por las arenas.

Debido a la escasa profundidad y las incomodidades de los arrecifes, se creó otro embarcadero cercano: “El Puerto del Roque”. Éste se situaría donde actualmente está el antiguo puerto de El Cotillo. 

El puerto del Roque terminó por sustituir tanto en nombre como en importancia al Puerto del Tostón. Sin embargo, hubo un tiempo en el que coexistieron los dos puertos (el del Tostón y el Roque). En los acuerdos del Cabildo, a mediados del siglo XVII, todavía se hace distinción entre los dos puertos. 

Legajo 3, f. 213, Febrero 1649. Villa de Betancuria.

(…)

En los puertos de Tostón y el Roque, donde suelen venir embarcaciones de todas partes, se nombra para asistir en ellos a Andrés Perdomo Peña.

En la siguiente centuria ya no se hace referencia al Puerto del Roque sino que, éste, es nombrado como Puerto del Tostón. Fue uno de los embarcaderos más importantes de Fuerteventura durante varios siglos.

Caleta de la Aduana

Entre las calas que jalonan la Punta del Tostón se encuentra la “Caleta de la Aduana”. El topónimo hace referencia a las casas del Puerto del Tostón que hacían función de aduanas. 

Uno de los acuerdos del Cabildo de Fuerteventura menciona al puesto aduanero del Puerto del Tostón. En él se insta a que se terminen de acondicionar varias casas del puerto, para ser utilizadas como aduanas. 

Legajo 6, f. 164, 30 Mayo 1715. Villa de Betancuria.

(…)

Acordaron, visto que Lucas Méndez remató el aderezo de las casas del puerto de Tostón, que sirven de aduana para la extracción de granos, hace tres o cuatro años, dando por fiador a Juan Francisco Umpiérrez, y hasta el presente se compuso sólo una casa y no las demás, que el Alcalde Mayor los apremie para que en breve término las compongan (…)

El puesto aduanero carecía de agua dulce para aguada. Tenían que traer el agua potable desde unas balsas que se habilitaron en la Punta Gorda, a unas 3 leguas de distancia, cerca de Corralejo.

¿De dónde viene el nombre de Tostón?

Faro del Tostón desde la playa de los Charcos
Faro del Tostón desde la playa de los Charcos

Fruto de la amplia actividad comercial realizada en los puertos cercanos a El Cotillo, nos ha quedado el topónimo Tostón.

Tostón era una antigua moneda de plata de origen portugués. La llegada de esta moneda a Canarias se produjo a lo largo del siglo XVI, sobre todo, después de que Portugal se incorporara a la Corona de Castilla. No olvidemos que Canarias tuvo un importante intercambio comercial con las islas de Madeira. 

Los tostones portugueses, que circularon por las islas tenían un valor de 126 maravedís. Dejaron de afluir después de la ruptura del tráfico con las colonias lusitanas. 

Tostón proviene de la palabra portuguesa tostão, y ésta a su vez de testone = cabezón. Denominándose así las monedas que muestran en el anverso la cabeza del monarca.

Felipe II y Felipe III acuñaron tostones durante la pertenencia de Portugal a la Corona castellana, llegando los tostones también a Latinoamérica.

Acudimos, de nuevo, a los antiguos acuerdos del Cabildo de Fuerteventura para hacernos una idea de que es lo que se podía comprar con los tostones, en la isla 

En 1640:

Zapatos de hombre de dos suelas, a dos tostones; y de tres suelas a tres, siendo de buen cordobán, suela y plantilla (…). Zapatos de mujer, a tostón el par. 

En 1671:

(…) le llevó dos tostones para comprar una gallina. 

En 1798.

Se pone el vino a 38 cuartos y el aguardiente a 2 tostones. 

Debido a la gran cantidad de moneda falsa que había en circulación a finales del siglo XVIII, “siendo difíciles distinguirlas de las legitimas”, se decidió retirar todas las antiguas monedas.

En los archivos históricos de Fuerteventura queda registrado la orden para recoger las monedas de plata de la siguiente manera:

Es la voluntad del Rey que se recoja toda la moneda de plata que corre con nombre de Bamba y Fisca, tanto reselladas como no reselladas, y también las monedas portuguesas que con nombre de Tostones y Medios Tostones están en uso.

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