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Cueva del Llano Se formó tras la erupción del volcán de Montaña Escanfraga

La Cueva del Llano

Cueva del Llano

Cueva del Llano

La Cueva del Llano o la Cueva de Cho, se encuentra al norte de Fuerteventura, en el pueblo  de Villaverde ( La Oliva). Con más de un millón de años es uno de los tubos volcánicos más antiguos de todo el archipiélago Canario.

La Cueva del Llano se formó tras la erupción del volcán de Montaña Escanfraga. Es un tubo de lava o jameo, cuya longitud topografiada es de unos 650 metros, aunque los últimos 200 son difíciles de recorrer, al estar casi obturados por los sedimentos. Son  unos 400 metros los que se pueden recorrer a pie y los que se muestran al público. La zona transitable del tubo tiene un ancho que va de 7 a 12 metros y una altura que va desde los 3 a los 5 metros.

A lo largo de la historia la Cueva del Llano ha tenido distintos usos para el hombre (corral de camellos, gallinero, polvorín, etc.), presentando un claro estado de degradación que amenazaba su ecosistema.

La disposición de la entrada superior de la cueva del llano, es una pequeña depresión del terreno a forma de jameo, que ha funcionado como sumidero de aguas de escorrentía durante muchos milenios. Esto ha aportado a la cueva gran cantidad de aguas y de sedimentos hacia el interior del mismo, durante las  épocas de lluvias, facilitando a la cueva las condiciones mediombientales específicas de temperatura y humedad. Las obras realizadas para la adecuación de La Cueva del Llano a las visitas turísticas, concretamente los dos muros exteriores, han mermado este aporte de humedad a la cueva, poniendo en peligro todo el ecosistema propio del mismo. Es recomendable devolver ese aporte de humedad que ha sustentado el frágil ecosistema de la Cueva del Llano.

Antes de adentrarse en el recorrido de la cueva, los visitantes podrán descubrir en el centro de interpretación toda la variedad geológica de Fuerteventura, la isla de mayor antigüedad de todo el Archipiélago. Pero también, conocer la riqueza de sus suelos y de sorprenderse, al descubrir que la Maxorata es uno de los pocos lugares en el que se encuentran en superficie rocas plutónicas.

Justo a la entrada de la cueva, cuando se inicia la visita turística, se puede ver un gran depósito de restos óseos fosilizados. Estos restos convierten a la Cueva del Llano en el yacimiento paleontológico, con mayor concentración de huesos de toda Canarias.

Estos huesos pertenecen en su mayor parte al Malpaisomys insularis, un roedor algo más pequeño que las ratas actuales, y que se distribuía ampliamente en Fuerteventura y Lanzarote. Parece ser que sus características anatómicas indican que estaba adaptado a moverse en zonas de malpaíses, de ahí su nombre genérico de ratón de malpaís. El ratón del malpaís es una de las especies más abundantes del yacimiento paleontológico de la Cueva del Llano.

El origen de este extraordinario depósito de fósiles vertebrados, proviene de egagrópilas (regurgitaciones de aves rapaces) durante un largo periodo de tiempo, originado por una lechuza. En este depósito sedimentario también se han encontrado restos fósiles de otras especies como la lisa majorera, el perenquén mauritano, la musaraña canaria, o la codorniz extinta Coturnix gomerae. La aparición de restos de ratones y ratas llegadas tras la conquista castellana, en los últimos niveles del depósito, coincide con la disminución de los fósiles de Malpaisomys, lo cual parece indicar que su extinción pudo deberse a la presencia de estas especies introducidas, probablemente originada por la transmisión de parásitos o enfermedades infecciosas.

Cueva del Llano

Cueva del Llano

En la Cueva del Llano en Villaverde, existe una fauna cavernícola peculiar, no tanto por su gran diversidad, sino por ser específica de la zona, reduciendose el ámbito de actuación de estas especies, a unos pocos centenares de metros. Entre las especies cavernícolas que habitan en la Cueva del Llano, existen varios artrópodos. Entre ellos, el pececillo de plata Coletinia majorensis y un fantástico arácnido, un pequeño y simpático opilión (Maiorerus randoi), parecido a la araña y exclusivo de Fuerteventura. La Cueva del Llano es la única cavidad de Canarias, con las condiciones ambientales apropiadas, para que viva el Maiorerus randoi. Este arácnido está adaptado  a las penumbras, al subsuelo y son ciegos. Sus ojos se han atrofiado al vivir en plena oscuridad. Además, han perdido su color y su pigmentación, siendo este oplión de color amarillo. Esta especie es uno de los siete artrópodos que se encuentra en Canarias en peligro de extinción.

En el 2015  el Cabildo de Fuerteventura, alcanzó un acuerdo de colaboración con la asociación ‘Raíz del Pueblo’ de La Oliva, que permitirá reabrir al público el Centro de Interpretación de la Cueva del Llano.

 

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