CORREÍLLO FUERTEVENTURA Vapor Fuerteventura

Vapor Fuerteventura

VAPOR FUERTEVENTURA

 

Si hoy en día, con todos los adelantos que hay, se nos antoja complicado salir de Fuerteventura, en días señalados, imagínense cómo podría ser hace unas décadas.

En el muelle de Puerto del Rosario podemos ver una gran pintura mural realizada por el artista “Sabotaje al Montaje”, que nos recuerda, día tras día, la importante labor que realizaron los Correíllos, por cierto, uno de ellos se llamó Correíllo Fuerteventura.

La historia de las conexiones interinsulares es relativamente reciente. El primer medio de transporte que unía las islas, de manera regular, surgió a finales del siglo XIX. La compañía “Vapores y Correos Interinsulares Canarios”, filial de “Elder Dempster”, fue la responsable de navegar entre las islas. Para ello puso en funcionamiento 3 barcos de vapor: “La Palma”, “Viera y Clavijo” y “León y Castillo”. Estas embarcaciones, de 67 metros de eslora (longitud), 9.5 de manga (ancho) y 11 nudos de velocidad media, supusieron un notable avance para las comunicaciones del archipiélago. Tenían capacidad para 190 pasajeros, distribuidos en tres clases, y medio centenar de tripulantes.

VAPOR FUERTEVENTURA

VAPOR FUERTEVENTURA

A principios del siglo XX, como consecuencia del desarrollo del tráfico interinsular, surgió la necesidad de aumentar la flota. Se construyeron nuevos barcos de vapor en los astilleros británicos. Uno de ellos fue el Vapor Fuerteventura, también conocido como Correíllo Fuerteventura

El Vapor Fuerteventura

El Correíllo Fuerteventura, se fabricó en 1911. Era más pequeño que sus predecesores, medía algo más de 50 metros de eslora, y su manga no llegaba a los 8 metros. Entró en funcionamiento en Abril de 1912. En La Prensa del 15 de marzo de 1912 podemos leer:

VAPOR FUERTEVENTURA

Ha salido de Inglaterra para estas islas el nuevo vapor correo interinsular Gomera-Hierro.

También ha salido de aquel puerto, el León y Castillo, buque similar al Viera y Clavijo.

Las pruebas del vapor Lanzarote se hicieron con buen éxito, alcanzando una velocidad de 12 millas. Dicho vapor saldrá también de un día a otro para Canarias.

Queda el vapor Fuerteventura que estará listo en los días de este mes y se incorporará a los demás en Abril para inaugurar el servicio completo de los correos interinsulares en el expresado mes.

El Vapor Fuerteventura conectaba el Puerto de Las Palmas con el de Tazacorte, en la isla de La Palma, pasando previamente por algunos puertos de Tenerife.

En el diario Republicano El Progreso, se hace eco de las líneas de los buques:

VAPOR FUERTEVENTURA

Compañía de vapores correos interinsulares canarios

Viajes extraordinarios

Deseosa esta Empresa de ofrecer a los señores exportadores de frutos y comerciantes todas las facilidades posibles, establece a partir desde el corriente mes de Mayo nuevas expediciones, las cuales combinadas con los viajes oficiales ofrecerán comunicación regular, casi semanal, entre este puerto y los siguientes:
Vapor Fuerteventura saldrá de Las Palmas los días 14 y 29 de cada mes a las 10 de la mañana para Santa Cruz de Tenerife, Orotava, Sauces y Tazacorte, regresando por los mismos puertos.

Desde 1930 hasta su jubilación, en 1968, el vapor Fuerteventura navegó bajo la contraseña Transmediterránea.

Al estallar la guerra civil, el vapor Fuerteventura fue clasificado como transporte de guerra, situación que mantuvo hasta 1938. Transportó correo y tropas nacionales a Baleares. Después de la contienda bélica, el vapor Fuerteventura se quedó por el Mediterráneo, primero cubriendo las rutas entre las Baleares y posteriormente conectando Cabrera con Ceuta y Melilla.

El 12 de diciembre de 1949, el antiguo Correíllo Fuerteventura fue sorprendido en la Villa Sanjurjo por un gran temporal, que azotó las costas del Estrecho y buena parte del norte marroquí.

El Telegrama del Rif daba la noticia:

Un ciclón sobre el puerto y la ciudad de Villa Sanjurjo. El vapor “Fuerteventura”, encallado.- La flota pesquera y otros barcos refugiados, completamente aniquilados. Derrumbamiento de una casa en el Barrio Obrero, resultando muertos el matrimonio y dos hijos. Una persona electrocutada al pisar un cable de la luz. Las pérdidas se elevan a más de 50 millones de pesetas.

El barco fue reflotado y remolcado hasta Valencia. Allí, en los astilleros de la Unión Naval de Levante, repararon el buque, que volvió a retomar sus servicios en las líneas interinsulares, hasta 1968, cuando fue vendido para desguace.

Gripe Española en la PalmaEl episodio más serio que sufrió el vapor Fuerteventura, mientras que navegó entre las islas, fue el acaecido en febrero de 1920. En esa época una voraz epidemia de gripe española asolaba Canarias. Cuando en su ruta habitual, el correíllo Fuerteventura, se acercó al puerto de Santa Cruz de la Palma, con 400 toneladas de trigo, no dejaron que desembarcara nadie, por miedo al contagio de la gripe. El barco tuvo que seguir hasta Tazacorte donde desembarco el pasaje. En su viaje de regreso pasó de nuevo por el puerto de la capital palmera, siendo, esta vez, tiroteado por varios grupos de vecinos. El Vapor Fuerteventura tuvo que marcharse sin desembarcar ni un grano del trigo que llevaba.

Algunas acciones de auxilio del Vapor Fuerteventura

VAPOR FUERTEVENTURA

El Vapor Fuerteventura tuvo que ir en auxilio de náufragos, en varias ocasiones. Durante la Primera Guerra Mundial, en 1917, socorrió a los 31 supervivientes del barco francés “Arpón”, torpedeado por un submarino alemán, cerca de las costas africanas.

Un año más tarde, el Vapor Fuerteventura, asistió a los italianos del vapor “Luigi”, torpedeado también por los alemanes, en las costas africanas. La tripulación del “Luigi”, fue capturada por norteafricanos, que pidieron un rescate de 37.000 pesetas.

El 2 de marzo de 1927 el hidroavión uruguayo, que pilotaba el Comandante Lorré Borges, tuvo que amerizar a 100 kilómetros al norte de Cabo Juby, con las tres personas que le acompañaban, siendo recogidos por el vapor “Fuerteventura” tras el pago del rescate a la cabila de Ait Lasen, que los tenían secuestrados.

En Enero de 1935, el vapor Fuerteventura volvió a ser protagonista de una nueva hazaña, rescató a la tripulación del yate francés “Intrepide”. Esta acción le valió al capitán del barco, Vicente Casanova, la concesión de la medalla de oro del “Yatching Club de Francia”, y que fuera propuesto para la medalla de salvamento de náufragos de España.

 

 

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